A través de textos ágiles que logran captar magistralmente una realidad compleja, el autor reflexiona sobre la situación de niños y adolescentes expuestos a la pobreza, con escasas posibilidades de acceder a la educación en la primera infancia. Analiza el panorama de la escuela pública (la falta de maestros, la desvalorización del ejercicio profesional) y cuestiona duramente las visiones que criminalizan a los docentes sin proponer alternativas e idealizan como único estándar de calidad el que proveen las pruebas internacionales como el PISA. A la vez, revela cómo opera la discriminación por género, condición social e incluso raza, de modo que hombres y mujeres, negros y blancos, indígenas y campesinos, aun cuando accedan al sistema educativo, no valen lo mismo en el mercado de trabajo.

En un estilo que sabe conjugar datos e interpretación personal, agudeza y compromiso, Pablo Gentili construye un mapa de las desigualdades que persisten y de las esperanzas que hay que alimentar con políticas públicas eficaces, pero, sobre todo, aporta un diagnóstico certero y conmovedor de la nueva América Latina.

Sobre el autor

Es doctor en Educación por la Universidad de Buenos Aires. Reside desde hace más de veinte años en Brasil, donde es profesor de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ). Actualmente, ejerce como secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y coordina el Observatorio Latinoamericano de Políticas Educativas (OLPED) y el Núcleo de Políticas Educativas de la Universidad Metropolitana de la Educación y el Trabajo (UMET). Ha sido director de sede Brasil de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y secretario ejecutivo del Consejo Internacional del Foro Mundial de Educación.

Es autor y compilador de más de veinticinco libros en el campo de las políticas educativas y los estudios sobre exclusión social en América Latina y el Caribe, publicados en la Argentina, Brasil, México, España, Venezuela e Italia. Dirige la revista Crítica y Emancipación y es colaborador del diario español El País, donde firma el blog Contrapuntos.