Existieron iniquidades que hicieron temblar a muchos gobiernos latinoamericanos, además de la misteriosa muerte del fiscal Nisman en nuestro país; encontramos el reemplazo el año pasado- del presidente del Consejo de Ministros de Perú, René Cornejo, por promover una campaña que desacreditaba a un congresista que lo investigaba por conflicto de intereses; el escándalo de corrupción de Petrobrás que salpica al mayor banco de fomento de Brasil y a la misma Dilma Rousseff; y el caso del hijo de la presidenta de Chile, Michel Bachelet, imputado en el marco de la investigación por un millonario negocio de especulación inmobiliaria que hizo decrecer la popularidad de su madre.