Resulta igualmente innegable, en este mismo año, el paso dado por el gobierno argentino en el sentido de expropiar el 51 por ciento de las acciones de YPF S.A. que pertenecían al emporio hispano Repsol. Con 208 votos a favor y 32 en contra la Cámara de Diputados de la Nación aprobó la recuperación del control estatal de YPF.

Muchos se preguntaron entonces cómo había sido posible su enajenación y por qué Argentina fue uno de los pocos países en el mundo que se deshizo de su petrolera estatal cediendo a capitales extranjeros el control de una actividad estratégica. En este libro los expertos Mariano Barrera, Ignacio Sabbatella y Esteban Serrani responden, con solvencia magistral, a lo esencial de ambos interrogantes.