El 12 de noviembre pasado, el Presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, envió una carta al Presidente de la Auditoría General de la Nación (AGN), Leandro Despouy, donde lo intimaba a incorporar a Julián Álvarez y Juan Ignacio Forlón, los dos auditores electos por la Cámara, tras una polémica sesión. Además, señalaba que el mandato del Auditor General, Horacio Pernasetti, había vencido en septiembre de 2015.

Ante esto, Pernasetti presentó un recurso de amparo para que se declare la arbitrariedad y la ilegalidad manifiesta de la intimación. En diálogo con Gestionpublica.info, el propio Auditor consideró que el pedido de Álvarez es incompetente y afecta la funcionalidad y autonomía que la Constitución Nacional le concede a la Auditoría.

Finalmente, el Juzgado Federal en lo Contencioso Administrativo N° de Morón, emitió una Cautelar que reconoce que el mandato vence el 14 de diciembre y dispone la suspensión de los requerimientos del Presidente de la Cámara de Diputados.

Esta sentencia es muy valiosa porque reconoce que estoy actuando no solo en defensa de mi interés personal, sino en defensa del interés público y del funcionamiento de los organismos de control, celebró Horacio Pernasetti y en referencia a las nuevas designaciones agregó: Mientras la justicia no resuelva sobre las designaciones cuestionadas de los auditores, nosotros no los vamos a incorporar.

Ese mismo día, el Colegio de Auditores de la AGN no sesionó. Esta vez fue por falta de quórum, ya que tiene que haber un mínimo de cuatro auditores y los dos kirchneristas (Francisco Fernández y Vilma Castillo), decidieron no asistir.

Por último, Pernasetti sostuvo que el fallo del Juzgado es un reconocimiento a la autonomía de la AGN. Ningún Presidente de la Cámara de Diputados ni de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas tiene facultades para darle órdenes al presidente de la AGN, concluyó.