El gobierno de Rumania anuncio que desde ahora las profesiones de brujo, vidente, adivino y todas las actividades similares serán oficiales, es decir que quienes desempeñen esas tareas deberán pagar impuestos. Los nuevos oficios serán incluidos dentro de la categoría de "servicios personales".

Lo anunció el Ejecutivo mediante el boletín oficial y es una medida particular para contrarrestar la crisis que vive Europa. La intención del gobierno es que estas personas aporten a la economía pagando impuestos por los ingresos que obtienen con sus actividades. La nueva medida entró en vigencia a partir del 1° de enero.