Río Negro.- Un piloto argentino y su hermano, ambos hijos del ex comandante en jefe de la Fuerza Aérea Argentina José Juliá, y el copiloto del avión, Gastón Miret, fueron detenidos en el aeropuerto de Barcelona luego de que se les incautaran unos 900 kilos de cocaína. El hecho ocurrió el último domingo, cuando la Guardia Civil española detuvo en el aeropuerto internacional de El Prat a los pilotos de la línea privada Medical Jet, firma argentina de vuelos sanitarios de la cual los Juliá, padre e hijos, son los principales accionistas.

En la nave iban ocultos "más de 900 kilogramos de cocaína de gran pureza", indicaron las fuentes españolas.

El diario "Clarín" on line informó ayer que el jet Challenge 04 había llegado a Barcelona desde las islas de Cabo Verde, en la costa africana, considerado un "importante centro de distribución de la droga que llega en barcos y a veces en aviones desde Colombia".

El caso quedó a cargo de un juzgado penal de Barcelona, cuyo juez decretó el secreto sumario.

Luego del operativo "Manzanas Blancas", donde se secuestraron casi 4 toneladas de cocaína, y de la incautación de otros 1.200 kilos ocultos en muebles que iban a ser enviados desde nuestro país a España, el nuevo caso es el de mayor relevancia del último año que tiene como protagonistas a argentinos. A esos antecedentes se suma que en abril pasado, un falso camión de la edición Rally Dakar Argentina-Chile 2010 fue secuestrado en España con más de 800 kilos de cocaína de máxima pureza y 10.000 pastillas de éxtasis enviados de Buenos Aires a Bilbao.

Pasado complejo

Juliá (padre) fue jefe de la Fuerza Aérea durante el gobierno de Carlos Menem. Su hijo Gustavo, el piloto de jet, fue acusado en 2003 por la Auditoría General de la Nación debido a que era gerente económico-financiero del PAMI y al mismo tiempo accionista de Medical Jet, prestadora del instituto, lo que violaba la Ley de Ética Pública. Con el cambio de gobierno fue removido del cargo y la Oficina Anticorrupción lo denunció por "administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, cohecho y negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública".

El brigadier retirado, en tanto, fue varias veces denunciado sin éxito durante la década menemista por supuestos negocios aeroportuarios incompatibles. Cuando se retiró de la Fuerza Aérea, se lo vinculó a la empresa de aviones Lanolec, propiedad de Alfredo Yabrán, y más tarde formó con su ayuda Medical Jet, prestadora del Estado Nacional.