El enfrentamiento no es nuevo. Los protagonistas, tampoco. Pero el tenor de las imputaciones alcanzó ayer una temperatura poco conocida hasta el momento. La diputada Elisa Carrió, jefa de la Coalición Cívica (CC) y precandidata presidencial por esa fuerza, acusó al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, de ser el "garante político" del narcotráfico en la Argentina. El funcionario descalificó a la dirigente; atribuyó sus denuncias a un intento por sacar una ventaja electoral y anticipó que la querellará ante la Justicia.

"La ley de blanqueo de capitales [sancionada en 2009] es para que entre [en el país] todo el lavado [de dinero]. El tema de los precursores químicos, la efedrina, financió la campaña de Cristina [Kirchner, en 2007]", respondió Carrió, en diálogo con radio La Red, al ser consultada sobre posibles vinculaciones del Gobierno con el caso de 944 kilos cocaína secuestrados en España.

Y remató: "El garante político de todo esto se llama Aníbal Fernández. Es un cómplice absoluto. Paró la ley que penaba la salida de efedrina, diciendo que violaba los derechos humanos. Es terrible. En el triple crimen de General Rodríguez, hay gente muy cercana a él que está presa".

La respuesta del jefe de Gabinete no se hizo esperar. Sólo unos minutos más tarde, en el mismo programa de radio, que conduce Jorge Rial, descalificó a Carrió. "Es una persona que está desquiciada; está fuera de sí; no tiene los patitos en fila", dijo.

Fernández anticipó, además, que querellará a la dirigente ante la Justicia. "A mí no me sorprende porque está «pirucha». Ella siempre aprovecha la feria [judicial] para decir estas cosas. Vamos a hacer las presentaciones por todas las estupideces que dice ella y el papanatas de Morán [Juan Carlos, diputado y candidato a gobernador bonaerense] que la acompaña en todas las estupideces que dice ella", afirmó.

Antecedente


No sería la primera vez que Carrió y Aníbal Fernández se enfrentaran en los tribunales. En mayo del año pasado, la Cámara Federal porteña sobreseyó a la diputada en una querella que le había iniciado el jefe de Gabinete por declaraciones hechas, también por radio, en marzo de 2009, en las que lo vinculaba con el narcotráfico.

"Esto es un descontrol absoluto. En México me dicen: «Como acá hay batalla y en Colombia los tienen rodeados, están todos en la Argentina»", dijo ayer, sobre las bandas de narcotraficantes.

"Nosotros tenemos todos los informes y no queremos hablar mucho porque, si no, ellos sabrían que nosotros estamos sabiendo muchas cosas", afirmó Carrió. Se refería a un informe elaborado por la CC en 2009. Allí se menciona un relevamiento que hizo la Auditoría General de la Nación en el que, se afirma, están descriptas "las maniobras del jefe de Gabinete para limitar el accionar de la Sedronar en el combate del consumo de drogas y narcotráfico, limitando y obstruyendo el normal ejercicio de sus competencias".

En la entrevista que concedió ayer, la dirigente dijo que tenía todas las pruebas y un pedido de juicio político contra el funcionario por el triple crimen de General Rodríguez.

Aníbal Fernández rechazó todas las acusaciones. "Dice que tiene las pruebas, pero no tiene nada. ¿Sabe cómo va a terminar este tema? Va a terminar, si los jueces hacen justicia, porque lo único que pido en esto es que hagan justicia, que es viéndola pagar por estas porquerías que hace con el pretexto de sacarle algún tipo de ventaja a lo político", sostuvo.

En diálogo con La Nacion, la candidata presidencial de la CC ratificó sus acusaciones contra el jefe de Gabinete. "No les tengo miedo a los narcotraficantes y, en consecuencia, tampoco le tengo miedo a Aníbal Fernández", dijo.