separan al funcionario del caso de la plata sucia: Economía suspendió a Juan Intelisano, denunciado por el pago de 54 millones de pesos a un croata acusado de lavar dinero.

El gobierno nacional suspendió ayer al contador Juan Cayetano "Yani" Intelisano, el funcionario que autorizó el pago irregular de 54 millones de pesos que el Ministerio de Economía le otorgó a siete aseguradoras extranjeras agrupadas en Accolade Pool.

En un comunicado de prensa, el Ministerio informó que dispuso la "suspensión preventiva y sin goce de haberes hasta la finalización del proceso penal" que promovió la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, a cargo de Manuel Garrido.

La decisión llegó cuatro días después de que Crítica de la Argentina revelara la denuncia de la FIA y fue tomada por la Secretaría Legal y Administrativa del Ministerio, Ofelia Cedola, una funcionaria que integra el círculo íntimo del matrimonio presidencial: presentó a los Kirchner en La Plata en los setenta y por eso la apodan "la celestina".

Intelisano ingresó en la planta permanente del Ministerio de Economía en 1970, accedió al cargo de director general de Administración por un decreto del dictador Reynaldo Bignone en 1982 y recién en marzo de 1992 revalidó su poder por concurso. Desde su puesto, controló las finanzas de la cartera durante treinta años.

El funcionario suspendido consumó el pago al pool de aseguradoras que encabezaba el croata Iván Holjevac desde el cargo de subsecretario de Administración y Normalización Patrimonial. Decidió pagar una deuda originada entre 1977 y 1982 pese a que en la Justicia había dos fallos en contra del reclamo de Accolade Pool. Cuando se detectó la maniobra, fue removido de la Subsecretaría pero continuó como director de Administración.

El contador acumuló cinco denuncias en la Oficina Anticorrupción por enriquecimiento ilícito, pagos indebidos con caja chica, superposición de cargos públicos y sospechas en licitaciones. Sin embargo, el funcionario que es dueño de la tercera fortuna del gobierno –detrás del matrimonio Kirchner y el secretario de Medios, Enrique Albistur–, se las había arreglado para mantenerse firme en su puesto. Su inexplicable fortuna declarada en casi un millón de dólares está basada en bonos del Estado, acciones de grandes empresas argentinas y propiedades radicadas en Esteban Echeverría, el partido donde nació y donde comenzó su carrera política como secretario de Hacienda durante la dictadura de la mano de Alberto Groppi, el ex intendente entre el 1979 y 1983.