Publicado: 17-04-2012 
  
Entre Ríos.- Los acuíferos constituyen un recurso estratégico en Entre Ríos. Su aprovechamiento humano es intenso, sobre todo desde el punto de vista económico. Pero puede inutilizarse por una conservación insuficiente.

Las aguas subterráneas, que no vemos y se mueven dentro del suelo, tienen usos múltiples. Se extraen para consumo humano o para riego. Pero también desde el interior de la tierra sale el precioso líquido termal, cuya explotación ha posicionado a la provincia en el mercado turístico.

Según informa la agencia APF, el gobierno provincial acaba de reiterarle a los dueños de los complejos termales la intención de ejercer un efectivo control de las actividades que exploten el recurso natural agua, cualquiera sea su forma.

Fue durante un encuentro días pasados en la sede del Ente Regulador de los Recursos Termales de Entre Ríos (ERRTER), oportunidad en la cual el titular de ese organismo, Luis Carrozzo, se dirigió a los empresarios.

Allí les anticipó que se avanzará en la normalización legal de todos los complejos termales, haciendo hincapié en que cuenten con la aprobación del certificado de aptitud ambiental para su funcionamiento.

Entre otras cosas, se les requerirá adecuar la boca de cada pozo de extracción de agua termal, para lo cual deberán instalar los instrumentos que sean necesarios para medir la temperatura y el caudal del fluido termal que extraigan.

Una vez cumplimentado este paso, deberán informar mensualmente el caudal de agua explotado diariamente, como también su temperatura, calidad físico-química, sus niveles piezométricos, entre otros aspectos.

Asimismo, les recordó el artículo 52 de la Ley Provincial Nº 9.678, por el cual todos los concesionarios de explotación de recursos termales deberán presentar anualmente una declaración de estado ambiental en la que consten los monitoreos efectuados durante ese período.

El personal técnico del ente, además, efectuará controles periódicos de la calidad del agua en su aspecto sanitario y bacteriológico, sus aptitudes terapéuticas u otra aplicación, como también de las características de los distintos estratos geológicos que deben perforarse hasta llegar al acuífero de origen.

El licenciado en geología Daniel Mársico, profesional del área técnica del Entre Regulador de los Recursos Termales de Entre Ríos, le explicó semanas atrás a EL DIA la importancia de las aguas subterráneas.

El acuífero, dijo, se renueva continuamente mediante su ciclo natural. Sin embargo no es inagotable. El agua de un lugar puede agotarse o quedar inutilizable por una conservación insuficiente o por problemas de contaminación.

Con respecto a la necesidad de cuidar el recurso, mencionó el riesgo de la sobreexplotación. "Por la abundancia del recurso por ahí podemos llegar a creer que va a estar para siempre. Y no es así", aclaró Mársico.

Hay que pensar, apuntó, que los ciclos de la naturaleza son lentos. "No es que llueve hoy y mañana tenemos 100 metros cúbicos o 100 mil litros de agua más en el acuífero", sostuvo.

El geólogo afirmó que los bienes naturales "están para usarse", pero de una manera "sustentable". Al respecto, recordó que las aguas subterráneas son consideradas recursos "finitos", razón por la cual su explotación tiene que hacerse dentro de determinados "límites".

En el caso de Entre Ríos, afirmó que pese a la multitud de emprendimientos termales que existen, éstos "no están sacando mucha agua, de manera global". Aquí el tema pasa, advirtió, por lo que se hace después de usar ese recurso, sobre todo si el agua es muy mineralizada.

La clave, en suma, son las buenas prácticas para preservar el acuífero.