“Esta pandemia salvaje puso blanco sobre negro dos cosas: un mundo sin conducción ante la falla estrepitosa de los organismos internacionales y que Argentina es un país pobre”, sentenció Hugo Quintana, secretario General de la Asociación de los Organismos de Control (APOC) Nación, en un panel organizado por la Secretaría de Juventud del gremio sobre Liderazgo y Participación en América Latina. 

Respecto a la región, Quintana remarcó que “no hay conducción” y sobre la situación de nuestro país en particular analizó que “no hay Estado que pueda cubrir todas las necesidades actuales”. 

Por su parte, la diputada parlamentaria del Mercosur, Fernanda Gil Lozano, profundizó en la violencia de género durante la pandemia. “Esta situación sacó a la luz cuestiones que en el movimiento de mujeres ya sabíamos y una de ellas es que uno de los lugares más peligrosos para las mujeres es el hogar”, admitió Lozano y entendió que “por distintos motivos, la sociedad argentina se está acostumbrando a ser violenta”. 

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La violencia es una costumbre adquirida. Por eso insistimos en que es un error abordar el tema solo con las mujeres. Hay que trabajar todo eso en los municipios y en los colegios, pero no solo para las mujeres, sino para todos”, agregó Lozano y continuó: “Lo primero que tenemos que lograr es que no haya más muertes y luego seguro iremos disminuyendo la violencia”.

Del mismo modo, la diputada aseveró que “el Estado tiene que intervenir mucho más fuerte" aunque destacó los fondos que se están destinando a programas contra la violencia. Sobre el final, la parlamentaria del Mercosur advirtió que hay que prestarle mucha atención a las amenazas y al acoso, que están naturalizados. "Cuando hay un llamado, en realidad ya es tarde. Es en ese momento cuando hay que invertir para prevenir” concluyó.