Un informe de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA) reveló que entre 2013 y 2015 el déficit de los números públicos porteños pasó del 8 al 36% de los recursos totales.

Además, la investigación mostró que, en el mismo período, el resultado negativo creció más rápido que la recaudación y que la necesidad de financiamiento acumulada de esos tres años superó los $ 15 mil millones (de pesos).

El organismo de control arribó a estas conclusiones tras analizar la versión 2015 de la llamada Cuenta de Ahorro-Inversión-Financiamiento (CAIF), un trabajo elaborado por la Dirección de Contaduría del Ministerio de Hacienda, y compararlas con las performances de ejercicios anteriores.

CAIF básico

La Cuenta de Ahorro-Inversión-Financiamiento muestra en tres columnas las diferentes etapas de la administración de la Ciudad; en la primera figura el Crédito Original, que es el monto máximo autorizado a gastar en el presupuesto aprobado por la Legislatura; esa cifra puede sufrir modificaciones que, una vez computadas al 31 de diciembre de cada año, conforman el Crédito Vigente, que es la segunda columna; mientras que la última expresa los ingresos percibidos y los desembolsos devengados durante el ejercicio.

El informe

Entre sus hallazgos, la AGCBA destacó que para 2015 se había calculado un resultado financiero (ingresos totales menos gastos totales, incluidos los pagos de la deuda) que iba a ser deficitario en $ 1.396 millones. Sin embargo, el ejercicio cerró con un rojo de $ 7.750 millones, es decir, 4,5 veces más de lo previsto.

¿Por qué? Porque, por un lado, la Ciudad recaudó menos de lo estimado: la proyección inicial hablaba de ingresos corrientes por casi $ 83 mil millones y no se llegó a 81 mil millones, mientras que en el rubro recursos de capital se percibieron unos $ 560 millones menos.

Y por el otro, la administración hizo gastos corrientes por casi $ 75 mil millones, 5.400 millones más de lo que figuraba en los cálculos preliminares.

La Cuenta de Ahorro-Inversión-Financiamiento correspondiente al ejercicio 2015.

Ante este panorama, la Auditoría observó que el resultado económico primario (recaudación menos gastos, sin contar los pagos de deuda) fue superavitario en poco más de $ 6 mil millones, cuando los pronósticos iniciales auguraban un saldo por encima de los 13.500 millones. Y que el ahorro primario, proyectado en algo más de 1.000 millones, devino en un desahorro de casi $ 5.800 millones “esto es un 675% de disminución respecto a lo estimado”, completó el informe.  

Comparaciones

Por otra parte, el organismo de control contrastó la CAIF 2015 con las performances porteñas de los dos años anteriores y descubrió que “existió déficit creciente, medido tanto en pesos como en porcentaje de los recursos totales”.

Comparación de las performances registradas entre 2013 y 2015.

A partir de estas cifras, la investigación remarcó que “la velocidad de crecimiento del déficit fue incrementándose, tanto en valores absolutos (45% de 2013 a 2014 y 72% en 2015) como en porcentaje sobre los recursos (8% en 2014 y 36% en 2015)”. 

Y además, los técnicos observaron que “la necesidad de financiamiento acumulada al final del periodo ascendió a $ 15.363,88 millones”.