A fines de marzo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) presentó un estudio sobre Integridad en Argentina. Con 191 recomendaciones para luchar contra la corrupción, este documento llegó con el objetivo de que Argentina ingrese al grupo de 36 países desarrollados.

El infome fue solicitado por la Oficina Anticorrupción, en mayo de 2017, para poder pensar “el diseño de estrategias generales y políticas públicas eficientes”, según expresaron desde el organismo, en un comunicado de prensa. La OCDE  fue fundada en 1961 y su misión es promover políticas que mejoren el bienestar económico y social de los países miembros. En este foro los gobiernos trabajan compartiendo experiencias y buscando soluciones.

Estuvieron presentes en la jornada Laura Alonso, titular de la Oficina Anticorrupción y Fernando Sanchez, Secretario de Fortalecimiento Institucional. Desde OCDE participaron Marcos Bonturi, director de Gobernanza Pública y Julio Bacio Terracino, jefe adjunto de la División de Integridad.

Las acciones específicas, divididas en ocho capítulos, están dirigidas a diferentes instituciones estatales como la Oficina Anticorrupción, el Poder Legislativo, la Jefatura de Gabinete, los órganos de control, la Procuración del Tesoro, el Ministerio de Educación, la Secretaria de Empleo Público, entre otras.

La OCDE le recomienda a la SIGEN “establecer un sistema de control con objetivos precisos”.

El primero explica la importancia de tener un sistema de integridad pública coherente, coordinado y unificado en todo el país. Además menciona la necesidad de una ley de ética pública que se aplique en todos los poderes del Estado. El segundo, habla de cómo implementar un sistema de monitoreo y evaluación para el fortalecimiento de las políticas de integridad. El siguiente está dedicado a la construcción de una cultura de la integridad en el sector público. Las declaraciones juradas tienen su espacio en el cuarto capítulo.

Se aconseja formar a los ciudadanos incorporando materias específicas en la curricula escolar.

El quinto, expresa sugerencias para mejorar el control interno, tanto para la SIGEN como para la Auditoria General de la Nación (AGN) y el sexto hace foco sobre el régimen disciplinario. Los consejos y recomendaciones para más transparencia en el lobby y el financiamiento de los partidos, forman parte del anteúltimo módulo. Para finalizar la OCDE hace hincapié en la sociedad en su conjunto y aconseja  concientizar, comprometer y formar a los ciudadanos incorporando materias específicas en la curricula escolar.

Control interno

La OCDE le recomienda a la SIGENestablecer un sistema de control con objetivos precisos”, para lo que es necesario capacitaciones, estándares claros, monitoreos a las operaciones diarias y mayor asistencia a las entidades gubernamentales. También, aconseja “implementar un enfoque estratégico de la gestión de riesgos”, donde subraya la incorporación de un marco, herramientas, evaluaciones, planificación, monitoreo, informes regulares y “hacer cargo a los directivos de aquellos riesgos que podrían afectar a sus objetivos”.

La OCDE le recomienda a la AGN mejorar el seguimiento y monitoreo de las observaciones realizadas.

Las acciones estipuladas para la Sindicatura también contemplan la ejecución de mecanismos de control interno coherentes y la mejora de la función de la auditoria interna. Para la AGN las recomendaciones no varían, solo agrega la urgencia de fortalecer la independencia funcional de este organismo “aumentando su capacidad para seleccionar sus propios temas de auditoria”.

Otro de los puntos relevantes dirigidos a esta institución es la recomendación de mejorar el seguimiento y monitoreo de las observaciones realizadas en sus informes a los diferentes organismos.  Por último, recomienda aumentar la transparencia. La propuesta del Organismo para el desarrollo es proporcionar la información sobre los gastos discrecionales a través del sitio web del ente de control.