La Secretaría de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad de Buenos Aires proyecta reabrir 530 metros del Arroyo Medrano a la altura de Parque Saavedra, cuyo cauce está entubado desde hace más de 80 años. Desde ElAuditor.info nos comunicamos con vecinos, especialistas y autoridades para saber qué opinaban al respecto.

La iniciativa corresponde al plan hidráulico de la Ciudad y será financiada por el Banco Mundial. El 25 de agosto se abrió el llamado a convocatoria a empresas para realizar el estudio de impacto ambiental y social que comenzará en los próximos meses. El objetivo, según indicaron desde la Secretaría de Transporte, es “mitigar el impacto de las inundaciones, generar espacios de disfrute e interacción y, sobre todo, recuperar la relación entre las personas y el agua en la Ciudad”.

Características del proyecto

La iniciativa implica abrir 530 metros de un tramo del entubamiento del Medrano, que nace en el partido bonaerense de San Martín. Tendrá una capacidad de 50 millones de litros de agua, se alimentará de las napas, tendrá una profundidad de 70 centímetros y correrá paralelo al arroyo entubado. Según explicaron desde el gobierno porteño, los árboles serán preservados y los usos que actualmente se les dan al parque no se verán afectados. 

Desde Transporte explicaron que se realizaron encuestas, reuniones y focus group para conocer las perspectivas de los vecinos. Sin embargo hay denuncias por falta de información y participación en el proceso. “Nos conocemos todos y nunca nos consultaron. Nos enteramos por un portal de noticias y, a raíz de eso, realizamos una encuesta el fin de semana pasado a vecinos, donde más de 400 personas contestaron que no estaban de acuerdo”, remarcó Juan Ignacio Antonio, vecino de Parque Saavedra.

El temor por nuevas inundaciones

Antonio, sus padres y sus abuelos son nacidos y criados frente al parque Saavedra y conservan el recuerdo latente de la inundación de 2013 que afectó a varios barrios de la ciudad y que le ocasionó la muerte a ocho personas.

“Flotaban los muebles. En la casa de mis abuelos había casi un metro de agua, tuvimos que sacar a mi abuela con discapacidad nadando porque le llegaba al cuello. Fue bastante complicado para nosotros”, señaló. Un año antes, la Auditoría porteña advertía sobre posibles inundaciones e indicaba que las obras para alivianarlas estaban paralizadas.

"Lo que queremos es que se preserve el parque que es histórico", señaló el vecino Antonio.

“Primero le quisieron poner rejas, después una fuente, siempre amanecemos con una noticia distinta. Lo que queremos es que se preserve el parque que es histórico. No tiene ningún déficit de nada, el parque es hermoso, está verde y cuidado. No hay inseguridad. Los vecinos no lo queremos, pero el Gobierno de la Ciudad no nos escucha”, enfatizó Antonio. Otro de los temores es que cambie la edificación en la zona y aumente la especulación inmobiliaria.

Desde la Asamblea de vecinos inundados y el Club de Amigos de Parque Saavedra juntaron firmas y se encuentran realizando actividades. “El parque no se toca. Pensamos seguir todos los meses con actividades para ver si en algún momento nos escuchan”, remarcó Juan.

Del estudio de Impacto Ambiental y Social forman parte instancias de participación, según comentaron desde la Secretaría porteña. “La próxima está prevista en noviembre. En los meses subsiguientes, se continuarán realizando encuentros con vecinos y organizaciones para co-crear iniciativas”.

Qué dicen los especialistas

Para algunos especialistas volver a reabrir los ríos y canales es una buena propuesta. “Siempre tener los arroyos a cielo abierto es algo deseable, tener la mayor cantidad de naturaleza incorporada. Pero el Arroyo Medrano tiene un problema en las nacientes, hay niveles de contaminación bastante altos proveniente de las industrias”, comentó el arquitecto, director de la Maestría en Gestión Ambiental Metropolitana de la Universidad de Buenos Aires, Carlos Lebrero.

En ciudades como París, Seúl o Londres se han reabierto canales. “Está probado. Por lo general son más arroyos los que se tapan que los que se recuperan. Pero los que se abren en general amortiguan las inundaciones. Además baja el efecto de isla de calor que se genera por la temperatura retenida en el hormigón”, señaló Martin Civeira, ingeniero civil integrante del proyecto de divulgación Arroyos Libres.

“De concretarse sería el primer arroyo en reabrirse en Latinoamérica. Técnicamente es posible, se han hecho obras parecidas en otros lugares y tiene ventajas, más allá de sus problemas como aumentar el valor inmobiliario o producir desplazamientos. Lo que falla es la comunicación con la gente, que tuvieron una inundación en 2013 y se opone por miedo, por falta de información”, mencionó Civeira.

Mientras la licitación para el estudio de impacto ambiental avanza, los vecinos esperan poder participar de este plan que implica al Parque Saavedra, espacio verde que forma parte fundamental de sus vidas.