La Gendarmería Nacional allanó ayer por orden judicial las oficinas de la empresa multinacional Siemens en busca de pruebas de los sobornos pagados para la obtención del contrato para la confección de los documentos de identidad durante el gobierno menemista.

El procedimiento se realizó en cinco edificios en simultáneo por orden del juez federal Ariel Lijo. El magistrado ya había allanado en agosto pasado la sede de Siemens Argentina pero ahora se encuentra tras el informe interno que habla sobre las coimas, que en aquel momento no se conocía.

"Parece que el papel no está", dijeron fuentes judiciales anoche, tras doce horas ininterrumpidas de trabajo. Igualmente se habrían hallado documentos internos que hacen referencia a la auditoría buscada por la Justicia.

La Gendarmería revisó en total unas 300 computadoras, algunas de las cuales fueron secuestradas para un análisis más exhaustivo. En la mayoría de los casos se copiaron los discos rígidos.

Lijo ordenó el procedimiento luego que la empresa le informara que no podía acercarle una copia de la auditoría interna por un compromiso asumido con las autoridades de los Estados Unidos.

La negativa se contrapone con la predisposición que había mostrado Siemens a colaborar con la Justicia tras el allanamiento del año pasado, según se quejaron en Tribunales.

Fuentes judiciales dijeron a Clarín que la empresa se presentó a través de sus abogados el año pasado y dijo que aportaría todos los documentos que requiriera la Justicia. Con ese antecedente, el juez le pidió la auditoría luego de conocerse en los Estados Unidos el acuerdo de culpabilidad al que había arribado Siemens con las autoridades de ese país. La empresa aceptó pagar una multimillonaria multa en Estados Unidos y otra en Alemania.

"Nosotros no tuvimos ni tenemos acá copia de la auditoría. No estamos ocultando nada", dijo una fuente de la empresa. El pedido del magistrado había sido cursado a la sede central de la empresa en Alemania y allí fue donde se decidió que no se podía aportar la auditoría por un acuerdo de confidencialidad alcanzado en los Estados Unidos.

La empresa admitió haber falseado sus balances y registros contables. Por ello fue condenada a pagar la multa en los Estados Unidos, que así le permitió operar en el mercado bursátil de ese país.

Las coimas fueron mencionadas en la demanda de la Securities and Exchange Commission (SEC) y en el acuerdo alcanzado con el Departamento de Justicia. En el primero de esos documentos, a los que se puede acceder por Internet, se habla de "al menos 2,6 millones de dólares" que "fueron transferidos desde cuentas de consejeros de negocios directamente al presidente de Argentina, el ministro del Interior y el jefe de control migratorio. Esos cargos eran ejercidos al momento de la firma del contrato por Carlos Menem, Carlos Corach y Hugo Franco, respectivamente.

El segundo de esos documentos refiere a un total de "105 millones de dólares" de coimas pagadas entre 1997 y 2007. También se habla de pagos al posterior gobierno de la Alianza.

El juez Lijo planea viajar en abril a Alemania, para obtener mayores pruebas que sirvan para la causa abierta en Comodoro Py.

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Antecedentes

El gobierno del ex presidente Carlos Menem firmó en 1998 un contrato por 1.200 millones de dólares para que la empresa Siemens confeccionara los documentos de identidad e informatizara los registros migratorios y los padrones electorales.

El contrato fue anulado dos años después por el gobierno de su sucesor, Fernando de la Rúa, por el alto costo que implicaba para el Estado. La base de la anulación fue un lapidario informe de la Sindicatura General de la Nación, aunque hubo fuerte debate en el gobierno de la Alianza para mantener el acuerdo.

En diciembre pasado, Siemens acordó pagar una multa de casi mil millones de euros en los Estados Unidos por haber falseado datos en sus balances, con el supuesto fin de ocultar el pago de coimas en Argentina, Venezuela y Bangladesh.

El acuerdo se basó en una auditoría encargada por la propia empresa. El informe de esa auditoría es lo que la Justicia busca ahora como prueba de las coimas.