La Auditoría de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA), la Defensoría del Pueblo y otras organizaciones observaron numerosas falencias en el programa Buenos Aires Presente (BAP), que asiste a personas en situación de calle. En distintos informes denunciaron la falta de paradores, y malas condiciones edilicias de los hogares y refugios que, además, no permiten respetar las medidas de distancia social necesarias en el contexto de pandemia.

El BAP cuenta con un equipo de psicólogos, trabajadores y operadores sociales que se ocupan de atender a personas y familias afectadas por situaciones de emergencia o con derechos vulnerados y, en general, a población en situación de calle con necesidad de orientación, información y asesoramiento sobre servicios sociales.

Informe de la AGCBA

El organismo de control porteño presentó un nuevo informe dedicado al análisis de la situación de los paradores que asisten a personas en situación de calle. El periodo auditado fue el 2017 y se aprobó el pasado 14 de octubre por unanimidad.

El documento remarcó diferencias entre las cifras de las viandas calientes entregadas. La Dirección General Atención Inmediata (DGDAI) informó que se distribuyeron un total de 74.195 y posteriormente, en otro requerimiento, se anunció la cantidad de 60.626 raciones entregadas, existiendo una diferencia de 13.569 raciones. Con estos datos se advirtió el incumplimiento de la ley 2095 de compras de bienes en el sector público de la CABA.

AGCBA remarcó diferencias entre las cifras informadas de las viandas que se entregaron, por lo que advirtió el incumplimiento de la ley 2095 de compras de bienes en el sector público de la CABA.

En esta sintonía, detectaron inconsistencias en la información registrada. Según la información estadística recogida, 583 personas fueron asistidas en diciembre de ese año. Sin embargo, las bases de datos contabilizaron 551. La Auditoría remarcó esta diferencia como una falta de control interno.  

Por otro lado, AGCBA destacó las acciones correctivas que se han tomado, entre las que se destaca la aprobación de una estructura organizativa hasta nivel de jefaturas. Además, se formalizó un protocolo de intervención para el programa BAP. Sumado a esto, en la línea 108 se implementó un sistema de registración de la demanda y de articulación interna.

Censo

La pandemia forzó la suspensión del censo del 2020, obligatorio por la ley 3706 de Protección y Garantía Integral de los Derechos de las Personas en Situación de Calle y en Riesgo a la Situación de Calle. El anterior, de 2019, informó que según el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad eran 1.147 las personas sin hogar.

Sin embargo, organizaciones sociales junto con la Defensoría del Pueblo porteña y la AGCBA participaron del Segundo Censo Popular de Personas en Situación de Calle, este registro aseguró que son 7.251 las personas sin vivienda. De las mismas, 5.412 no tenían acceso a paradores ni a establecimientos con convenio con el Gobierno de la Ciudad. "Es decir, duermen en la vía pública", expresó el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), una de las organizaciones de derechos humanos que efectuaron el censo.

Sin techo en pandemia

Además, la Defensoría presentó, en mayo de 2020, un relevamiento de las condiciones sanitarias en la red de alojamiento transitorio. Se resaltó la falta de insumos, higiene, prevención, vacunación antigripal y la necesidad de contar con más personal sanitario

“Los alojamientos para las personas en situación de calle tampoco tienen lugares adecuados para aislar a quienes presenten síntomas de COVID-19”, sentenció el informe de la Defensoría del Pueblo. Por este motivo, se recomendó priorizar la creación de sitios de aislamiento y disponer la apertura de más espacios de albergue. Por último, el documento agregó que “no hay un registro sobre la cantidad de personas asistidas por la Ciudad, ni datos cuantitativos de personas en paradores y hogares conveniados”.