Un trabajo de la Auditoría General de la Nación (AGN) señaló que “las actividades de control en la frontera argentino-brasilera no progresaron significativamente hacia la integración”, una de las observaciones que evidencia esta conclusión es que del lado argentino “no hay autoridades cariocas” por falta de infraestructura.

El objetivo del informe, aprobado en septiembre de 2011, fue comprobar cómo funcionaban las Áreas de Control Integrado (ACI) en la frontera con Brasil. En esas zonas “se realizan las verificaciones aduaneras, migratorias, sanitarias y de transporte en forma secuencial, simultanea y permanente” entre los países intervinientes. La AGN se centró en una de las cinco ACI  que existen en el límite en cuestión. Se trata del Paso de los Libres – Uruguayana, compuesto por el Centro de Frontera donde se realiza el Tránsito Vecinal Fronterizo (TVF) y de movimiento turístico, y el Complejo Terminal de Cargas (COTECAR), en el que “se efectúa el tráfico de cargas”.

El control de tráfico de cargas se realiza por la modalidad de ‘doble cabecera’, es decir, que coexisten dos estructuras de verificación. La mercadería que ingresa a la Argentina se controla en Paso de los Libres y la que sale de nuestro país, en Uruguayana. Sin embargo, la Auditoría informó que de nuestro lado, “no hay autoridades cariocas por falta de instalaciones e infraestructura”.

En este sentido, los auditores detectaron que “la infraestructura para realizar los trabajos –en Argentina- no resulta satisfactoria” ya que las instalaciones actuales del COTECAR  “son anticuadas, no hay medidas de seguridad para cargas peligrosas y no hay instalaciones para funcionarios y técnicos”. Esta situación ya fue observada por la Auditoría Nacional en el 2006. Según el informe, “las autoridades -del organismo auditado- esperan revertir esta situación con la inauguración del nuevo COTECAR, que se prevé para este año”.

Por otro lado, se constató que “si una mercadería importada -ingresa al Paso- con el régimen de `mercadería en tránsito´, que por ejemplo tiene como destino Chile, no se efectúan verificaciones de ningún tipo, colocándose precintos que indican que serán controlados oportunamente en el paso fronterizo de salida”. La AGN señaló que este dato “hay que tenerlo en cuenta, ya que bajo este régimen se concentra un movimiento muy significativo”.

En cuanto al control aduanero de químicos orgánicos e inorgánicos, el informe señala que “es sólo documental” y que “carecen de instalaciones e infraestructura  apropiadas”. Los controles se efectúan en la aduana de destino o en los depósitos fiscales del importador. Del lado brasilero, “las verificaciones se efectúan de manera similar”, en el sentido de que “no se inspeccionan las cargas, sino que se libra y suspende el uso hasta la revisión en destino”. De todas formas, para casos de emergencia el paso carioca “cuenta con un plantel de peritos que pueden actuar” en estos casos.

Las verificaciones fitosanitarias que realiza el SENASA, sobre las sustancias que se utilizan para prevenir o paliar la acción de insectos, roedores, hongos y demás seres que ingresan por el paso fronterizo, “son en principio documental, y sólo selectivamente se toman muestras que se envían para su análisis a la cede central en Buenos Aires”. No obstante, los auditores indicaron que “el organismo no tiene agilidad para informar a la delegación del ACI el resultado de las muestras”.

Al examinar el Centro de Frontera, la AGN indicó que la infraestructura existente “no es satisfactoria” porque “al unificarse los controles de ambos países, el esquema de trabajo vigente ya no es funcional”. Esto se ve reflejado en que “los turistas tienen que deambular por todas las instalaciones del Centro de Frontera para realizar los trámites de entrada y salida al país”. No obstante, se observó que “el flujo de tránsito es ordenado”, ya que “desde noviembre de 2009 se implementó la demarcación de carriles”, en donde se distingue uno para emergencias, uno para tráfico vecinal, y otro para turistas.

En relación con el Tráfico Vecinal Fronterizo, la AGN enfatizó que los controles aduaneros y sanitarios son “selectivos” porque para hacerlos se “opera por el conocimiento que se tiene de los vecinos”. De hecho, aunque así debería ser, “no realizan el control migratorio mediante las credenciales dispuestas por la Dirección Nacional de Migraciones”, para facilitar el tránsito de argentinos y extranjeros con residencia permanente en el país, que tengan domicilio en Paso de Los Libres.  No obstante, según la Coordinación Local de Aduanas, “la implementación del control mediante las credenciales impondrá la necesidad de realizar nuevos trabajos de infraestructura”.