Hay escuelas públicas porteñas que se encuentran en mal estado edilicio y los trabajos para mejorar las condiciones lejos parecen estar de resolver el problema. Al menos, eso indica un informe de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA).

Es la continuación de las observaciones que daba cuenta este portal la semana pasada, en las que se hacía alusión a falencias en la planificación y ejecución de obras en las escuelas estatales de la Ciudad.

La AGCBA tomó 10 casos sobre 144 contrataciones que realizó la Dirección General de Infraestructura Escolar (DGINFE) del Ministerio de Educación porteño durante 2016 y hay cuatro casos que resultan emblemáticos. Los trabajos de auditoría se llevaron a cabo entre abril y octubre de 2017.

En la Escuela "Jorge Donn" debían realizar la impermeabilización de cubiertas en distintas áreas.

Dos empresas para una misma tarea

Una situación puntual se da en la Escuela de Danzas N° 2 “Jorge Donn”.  Ahí existe la necesidad  de construir el edificio definitivo, con el fin de independizarse de la Escuela de Cerámica Fernando Arranz. Primero debían construirse cuatro aulas, núcleo sanitario, preceptoría, instalaciones pluviales y efectuar reparaciones en el solado de un aula existente.

En mayo de 2015 se adjudicaron los trabajos a la firma Garbin S.A. En junio, suscribieron el Acta de Inicio de Obra, con un plazo de ejecución de 180 días corridos. Pero el mismo día firmaron el Acta de Suspensión por “falta de información concreta del proyecto”.

Entre junio y fines de octubre de 2015 la obra estuvo frenada. Lo mismo ocurrió entre enero de 2016 y abril de ese mismo año, cuando se firmó un Acta Acuerdo comprometiendo a la firma a ejecutar los trabajos pendientes en el plazo de 270 días corridos.

En octubre de ese mismo año, otorgaron una nueva extensión de 35 días. En marzo de 2017, aprobaron la presentación del primer “Balance de Economías y Demasías” por parte de la empresa. ¿El plazo de obra? Otorgaron una nueva extensión de 120 días corridos.

El problema es que el organismo de control detectó que hay dos compañías efectuando tareas similares en el mismo edificio. “La DGINFE, mediante la empresa Bethonhaus, está ejecutando una obra cuyo objeto es el cambio de membranas en cubiertas, pintura de cielorrasos, colocación de equipos de aire acondicionado y recambio de paneles”. La empresa Mejoramiento Hospitalario está realizando, desde la Dirección General de Mantenimiento Escolar (DMESC), tareas semejantes.

Un plan que debió modificarse

Otra obra contemplaba la construcción del Jardín de Infantes y Gimnasio “Federico García Lorca”, que incluiría una sala de lactantes, una sala de deambuladores, una sala de niños de dos años, una sala de niños de tres años, un salón de usos múltiples y las respectivas áreas de gobierno y sanitarios. Sobre el Jardín se construiría un gimnasio para uso de la escuela media existente.

Los trabajos fueron adjudicados a Ingenor S.A. Pero la oposición de la comunidad educativa impidió llevar a cabo cualquier tipo de tarea en el predio. “Se realizó un cambio de proyecto que devino en la relocalización dentro del predio de la construcción del jardín maternal y gimnasio”, destaca el informe. La obra se inició en mayo de 2017.

Diferencias entre contratistas

En la Escuela N° 15 “Antonio Devoto”, se contrató la reparación y reacondicionamiento de sanitarios para alumnos. Según la Auditoría, “el objeto de la contratación contempla tareas que son parte de las rutinas de mantenimiento incluidas en el Plan Sigma, dependiente de la DGMESC, a cargo de otro contratista”.

Incluso, la AGCBA detectó que hay trabajos sin hacer, debido a las “diferencias entre lo que la empresa de mantenimiento, contratada por la DMESC, y la contratista de obra, relacionada con la DGINFE, consideran que es de su competencia”.  

Fuera del plazo estiupulado

La Escuela N° 10 Ramón Carcano no es la excepción. Los trabajos contemplan “la impermeabilización de cubiertas, instalaciones eléctricas, de gas y calefacción” para 13 escuelas pertenecientes a distintas comunas. Debían iniciar el 23 de diciembre de 2016 con un plazo de 120 días, lo que implicaba su finalización para abril de 2017. Sin embargo, personal de la Auditoría visitó el edificio en agosto de ese año y constató que “la obra se encontraba en ejecución, con trabajos por terminar”.

Además, aunque las tareas preveían la tramitación de un aumento de potencia, la empresa suministradora de electricidad Edenor “no otorgó la ampliación de potencia solicitada, por haber encontrado en su visitar a la obra, en agosto de 2017, deficiencias en la instalación ejecutada sobre la línea municipal”.