Esta semana, funcionarios de dos gobiernos provinciales debieron dejar sus cargos por sospechas de corrupción, tráfico de influencias y hasta presunto enriquecimiento ilícito.

Se trata, por un lado, Jorge Neme, que actualmente es titular de la Secretaría de Relaciones Internacionales de Tucumán, pero que ya le presentó la renuncia al gobernador Juan Manzur.

Y, por el otro, del ahora exsecretario de Gestión Hídrica de Mendoza, Fernando Gomensoro, a quien, sin embargo, el mandatario Alfredo Cornejo designó como nuevo responsable de las negociaciones de su provincia con el gobierno de La Pampa por el Río Atuel.

Ambos, Neme y Gomensoro, están sospechados de haber favorecido a consultoras y constructoras en licitaciones para obras hídricas por unos 1.500 millones de pesos. Y en los dos casos, las denuncias fueron impulsadas por la Oficina Anticorrupción. 

Dos hombres, un camino

La particularidad que une a estos dos funcionarios es que trabajaban bajo la órbita del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP), una iniciativa que ejecuta proyectos a través de la Unidad para el Cambio Rural (UCAR) en mayor medida mediante financiamiento externo.

Según datos oficiales, el PROSAP ejecutó desde su creación 41 proyectos hídricos y de drenaje en 14 provincias, por unos 661 millones de dólares. Además, tiene siete iniciativas en curso, con lo que supera las 800 mil hectáreas de infraestructura de riego mejoradas.

Volviendo a los funcionarios desplazados, el tucumano Neme formó parte de la UCAR entre 2002 y 2015. En este caso, la Oficina Anticorrupción investiga su evolución patrimonial y, según trascendió, el hombre no estaría en condiciones de justificar un incremento del 115 por ciento de sus bienes, registrado en el ejercicio 2014.

 

 

Tras dejar la Unidad para el Cambio Rural, Neme se sumó al gabinete de Manzur como Secretario de Relaciones Internacionales. La difusión de las sospechas sobre su gestión lo encontró la semana pasada en plena misión comercial por Asia, y desde Dubai anunció su alejamiento del cargo, que se hará efectivo cuando regrese al país. 

Por otro lado, el caso Gomensoro es un poco más complejo. Había asumido su cargo en el gobierno mendocino en abril de 2017 luego de ser funcionario del PROSAP, es decir, se pasó de un lado al otro del mismo mostrador. En el medio, fundó una consultora llamada Hydrotec, especializada en asesorar sobre proyectos de obras hídricas.

 

Se sospecha que el mendocino Gomensoro usó información privilegiada para beneficiar a constructoras.
Se sospecha que el mendocino Gomensoro usó información privilegiada para beneficiar a constructoras.

 

Ante este panorama, la Oficina Anticorrupción sospecha que Gomensoro usó información privilegiada, e incluso adaptó licitaciones, para beneficiar a firmas que llevaron adelante emprendimientos hídricos en la provincia de Catamarca.

¿Por qué se cree eso? Porque si bien Gomensoro había dicho que renunció a Hydrotec en 2016, en su última declaración jurada, correspondiente al año pasado, figura como integrante de esa consultora.

A diferencia de Neme, el mendocino fue directamente desplazado por su superior inmediato, el superintendente de Irrigación provincial Sergio Marinelli. 

Sin embargo, como ya se dijo, el gobernador Cornejo lo nombró como responsable de llevar adelante el conflicto con La Pampa por el Río Atuel.