Los trámites en la región son “ineficientes y lentos” señala un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ya que completar una gestión lleva en promedio 5,4 horas y hay países en los que se demoran hasta 11.

Los gobiernos latinoamericanos ejecutan entre 1.000 y 5.000 trámites diferentes. El trabajo del BID expone que en cuanto al tiempo que llevan "el promedio regional esconde diferencias sustanciales entre los países de la región".

 

 

En Bolivia, hacer un trámite le tomó a los ciudadanos 11,3 horas, nueve horas más que en Chile, donde en promedio una gestión se completa en 2,2 horas. Argentina, Uruguay o Ecuador están por debajo del promedio, mientras que países como México, Perú y Colombia están muy por encima.

Por otro lado, los actos presenciales, según el informe, “le cuestan al gobierno hasta 40 veces más de lo que podría salir el servicio equivalente en una plataforma digital”. Actualmente, solo tres países tienen más de la mitad de sus procedimientos disponibles en línea: México, Brasil y Uruguay.

Si se compara con el viejo continente, mientras que el 7% de los latinoamericanos afirma haber podido hacer su última gestión en internet, “en la Unión Europea es posible empezar el 81% de los trámites en la web”.

Una de las grandes herramientas que propone el trabajo del BID para solucionar la cuestión burocrática en América Latina son las nuevas tecnologías. Y en esa línea se destaca el caso de Uruguay que desde hace más de una década implantó una política de Estado para crear un gobierno digital. No es casualidad que forme parte del D7, el selecto club de los países más digitalizados que comparte con Canadá, Corea del Sur, Estonia, Israel, Nueva Zelanda y Reino Unido.

 

Corrupción burocrática de Raul Fernando Zuleta

 

El informe titulado El fin del trámite eterno. Ciudadanos, burocracia y gobierno digital advierte que según Transparencia Internacional “los procedimientos manuales, las interacciones presenciales y la falta de estandarización de procesos hacen que las gestiones sean vulnerables a comportamientos deshonestos”. De hecho, el 29% de los latinoamericanos admitió haber pagado un soborno a la hora de hacer un servicio público en el último año, lo que equivale a más de 90 millones de personas en la región.

Último orejón del tarro

Según el estudio publicado por el BID “los costos de los trámites son más altos para las personas de bajos ingresos, ya que tienen menos flexibilidad laboral”. Además se encuentran con el obstáculo de la digitalización: en la región “el 66% tiene acceso a banda ancha móvil y solo el 40% tiene tarjeta de débito para hacer pagos en línea”.

El trabajo señala “los trámites digitales son, en general, difíciles de realizar incluso para quienes cuentan con un alto nivel educativo”. Puntualmente “el 40% de los encuestados reportó que no tuvo éxito en su intento de hacer gestiones online”.

Recomendaciones

Benjamín Roseth, Ángela Reyes y Carlos Santiso son los autores del artículo del BID. En él realizaron sugerencias para que los gobiernos mejoren esta situación. Entre los más destacados está la eliminación de los trámites innecesarios u obsoletos, mejorar la calidad de la prestación presencial, conocer a fondo la experiencia ciudadana a partir de encuestas y observación directa  y destinar recursos a fomentar el desarrollo del gobierno digital.