Ante la falta de designación de auditores, la AGN delegó facultades a su presidente
La resolución aprobada no incluye la aprobación de informes, pero permite la continuidad del funcionamiento del organismo hasta que se defina la nueva conformación del Colegio de Auditores Generales. También se avaló la cuenta de inversión 2020.
El Colegio de la Auditores Generales de la Nación llevó adelante su segunda sesión del mes de marzo en la que se trataron 36 informes. Sin embargo, lo más destacado de la jornada tuvo que ver con que se delegaron facultades al presidente del organismo, Juan Manuel Olmos, para garantizar la continuidad del control externo gubernamental.
La decisión se tomó ya que el 5 de abril finalizan los mandatos de los auditores generales Javier Fernández, Alejandro Nieva y Graciela De la Rosa. Hasta este momento, la Auditoría General de la Nación (AGN) funcionó solo con estos auditores, que son los representantes del Senado de la Nación, debido a que los tres representantes de la Cámara de Diputados, cuyos mandatos vencieron en 2024, no fueron designados.
Si bien la aprobación de la resolución que delega facultades a Olmos no contempla la aprobación de informes, la presidencia de la AGN dispondrá y arbitrará sobre la gestión administrativa general del organismo, la iniciación y la continuidad de los proyectos de auditoría aprobados en el Programa de Acción Anual 2025.
“El Congreso no tomó la decisión sobre la designación de los miembros que corresponden a la Cámara de Diputados y el 5 de abril vencen los mandatos de los representantes del Senado. Esperamos que el Senado sesione, pero si no lo hace, habrá un impasse institucional”, explicó el presidente de la AGN, Juan Manuel Olmos.
En ese sentido, recordó que, ante esa situación, la Ley de Administración Financiera establece que es el presidente de la Auditoría quien debe cumplir las órdenes del Colegio de Auditores para que el organismo continúe, institucionalmente, trabajando con todas sus gerencias y personal.
Informes aprobados
En la sesión, los auditores generales aprobaron 36 informes. Los más destacados fueron todos los trabajos relacionados con la Cuenta de Inversión 2020 y el Programa Nacional de Reparación Histórica a Jubilados.
En relación al trabajo sobre el Ministerio de Economía de la Nación, referido a la Cuenta de Inversión 2020, los 20 informes intermedios sobre los estados contables y ejecución presupuestaria fueron aprobados por mayoría. La disidencia parcial fue del auditor Alejandro Nieva, sobre los estados contables de la Administración Central.
El documento sobre los estados contables que integran la Cuenta de Inversión del ejercicio fiscal 2020 también fue aprobado por mayoría, con la disidencia total del auditor Alejandro Nieva. En tanto que el que refiere a la ejecución presupuestaria fue aprobado por unanimidad.
La encargada de presentar el informe fue la auditora general Graciela De la Rosa, quien aportó algunos detalles del trabajo realizado.
“Los estados contables de AFIP y ANSES fueron favorables, con salvedades, al igual que la ejecución presupuestaria de la cuenta. Se registró una caída del PBI del 20% en términos reales; el consumo privado cayó un 13%; el consumo público, un 3%; y las exportaciones, un 17%”, remarcó De la Rosa, y agregó que el déficit financiero al 31 de diciembre de 2020 fue de $1,1 billones.
Por otro lado, el Colegio de Auditores también aprobó - con disidencia parcial de Nieva - una auditoría referida al Programa de Reparación Histórica: casos con procesos judiciales y sin juicio, ejercicio 2018 a julio de 2019, en el ámbito de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
“El programa no disminuyó la litigiosidad y se evidenció un aumento de stock de expedientes judiciales. La mayor cantidad de acuerdos se dio en casos sin litigio previo y quedaron sin acuerdo una gran cantidad de beneficiarios”, describió De la Rosa, y concluyó: “La litigiosidad aumentó y solo el 51% de los beneficiarios con juicio y sentencia aceptaron el acuerdo”.