Si los jueces hablan por sus sentencias, los organismos de control lo hacen por sus informes.

Si alguna vez han llegado al argentino de a pie noticias sobre el trabajo de las entidades de auditoría pública siempre ha sido por su riqueza técnica o por la importancia de sus temas, y no por la manera o persona que las hiciese pública.

Compartimos la nueva modalidad de dar publicidad a las reuniones del Colegio de Auditores de la  AGN, ya que agrega la transparencia que la sociedad necesita para recobrar la confianza en el Estado y en sus instituciones.

Sin embargo, las disputas mediáticas de los señores auditores, escaso favor les hace a sus personas y a la Auditoría General de la Nación.

Confrontaciones políticas o personales utilizando el ámbito de la práctica profesional del control público nos hace pensar en seres egoístas que anteponen sus proyectos personales a la búsqueda de un organismo socialmente útil de cara a la sociedad.

El teatral  final de la reunión del Colegio de Auditores del día 25 de febrero con nutrida concurrencia, nos avergüenza.

Como siempre levantaremos la mirada y buscaremos proyectos superadores a través del consenso que permita, de una vez por todas, que la AGN sea el organismo que la Argentina necesita.

 

Hugo Quintana