Planes de estudios anticuados, contenidos desactualizados y falta de estadísticas sobre deserción, repitencia y sobreedad. Estos son algunos de los indicadores que dan cuenta de la fragmentación del sistema de educación media en la ciudad de Buenos Aires. La escuela secundaria constituye hoy una preocupación para gran parte de la sociedad, aseveró el sociólogo Pedro Nuñez en diálogo con Gestionpublica.info.

Esta preocupación dejó de ser una tibia queja dentro de las comunidades educativas para convertirse en una inquietud incluso de los organismos de control. Tal es así que en diciembre del año pasado la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA) aprobó un informe sobre la Dirección de Educación Media el cual identifica insuficiencias en la gestión que lleva adelante el órgano tanto para implementar las políticas educativas como para reformular los contenidos de las materias de formación general.

Se evidenció una falta de planificación de herramientas de diagnostico, seguimiento y evaluación que le permitan a la Dirección de Educación secundaria garantizar un buen servicio educativo, determinar necesidades y definir prioridades, detalla el informe que fue retomado tiempo después por el portal ElAuditor.info.

Consultado al respecto, Pedro Nuñez, doctor en Ciencias Sociales, dijo que hay una cultura escolar consolidada que, a pesar de las leyes y las reformas, es muy difícil permear. El especialista sostiene que la escuela secundaria fue pensada para pocos, por lo que tiene una matriz selectiva vinculada al merito como parámetro de medición de la excelencia.

Nuñez es también investigador del CONICET y desde hace años integra el Área Educación de la FLACSO Argentina desde donde analiza las tensiones propias de la relación entre juventud, escuela y política. Según sus estudios, hay un desacople entre la propuesta escolar y las actuales formas de ser joven. Y añadió: Hoy la escuela secundaria tiene un montón de demandas que van más allá de hacer bien las fracciones.

En esta misma línea, la AGCBA advirtió sobre la existencia de una resolución del Ministerio de Educación porteño del año 2009 (Nº6942) que deja explicita la necesidad de actualizar contenidos curriculares. No obstante, el organismo reveló que la Dirección de Educación Media no desarrolló  instancias de seguimiento, capacitación y evaluación de la efectiva aplicación de los contenidos aprobados por la normativa hace cinco años. Esta incapacidad repercute en el objetivo de mejorar la calidad de la enseñanza y se incumple, además, con la responsabilidad de supervisión e implementación de políticas educativas, manifestaron los auditores.

Para elaborar el informe los técnicos de la AGCBA visitaron 23 de las 89 escuelas secundarias de gestión estatal. En su relevamiento el organismo de control constató que desde 2009 la Gerencia Operativa de Investigación y Estadística discontinuó el relevamiento de la Matricula Inicial y Final así como también los indicadores de repitencia y sobreedad.

Según verificó la AGCBA este faltante de datos fue reemplazado por los indicadores anuales que realiza el Ministerio de Educación de la Nación en cada una de las jurisdicciones del país. Esta situación impide que la Dirección obtenga información oportuna que permita supervisar las acciones pedagógicas implementadas en los establecimientos que están bajo su órbita.

Gestionpublica.info intentó comunicarse en reiteradas oportunidades tanto con la Dirección de Educación Media como con la Gerencia Operativa de Investigación y Estadística, pero al cierre de esta edición aun no obtuvo respuesta.

Hoy la escuela secundaria tiene una cobertura muy alta, pero la taza de abandono, repitancia y sobreedad son muy altas, consideró Nuñez y explicó que mientras que en 2003 el 46% de los jóvenes promocionaba el año correspondiente con su edad, en 2010 (N del R: año del último sondeo) sólo el 34% alcanzaba ese objetivo. Para el investigador del CONICET y de FLACSO Argentina, la ciudad de Buenos Aires, con el presupuesto que tiene, podría lograr mejores índices educativos.

La ciudad fue uno de los primeros distritos en ampliar la cobertura y cuenta con una a tasa de asistencia es alta, pero no mejoran los otros indicadores, completó Nuñez y resaltó  que la gestión debería pensar alternativas ante este escenario. 

Tensiones y desafíos

Es preciso pensar las nuevas formas de ser joven. Hay una distancia enorme en cómo está pensada la propuesta escolar y cuáles son  los intereses, los gustos y las demandas  de buena parte de los sectores juveniles hoy, detalló con preocupación Pedro Nuñez.

El sociólogo explicó que la temporalidad juvenil no es la misma que la temporalidad educativa: La escuela secundaria está organizada en tiempos secuenciales en base a aprendizajes continuos sostenidos en la promesa de gratificación diferida. Los jóvenes, en cambio, tienen un vínculo con los consumos relacionado con el presente; es una satisfacción aquí y ahora, señaló.

Para el especialista, la juventud valora la escuela porque es un espacio de sociabilidad y encuentro en donde se aprenden de derechos. A pesar de todas las problemáticas, en muchos sentidos, la escuela sigue siendo un lugar contenedor.