En términos de salud pública, hay una situación que pone en alerta a la provincia de Salta, más precisamente a la Región Sanitaria Rivadavia Banda Norte. Se trata del estado de deterioro en que se encuentra el Hospital Coronel Juan Solá.

Un trabajo de la Auditoría General de la Provincia de Salta (AGP) realizado durante 2016 dio cuenta del mal estado edilicio y de los problemas en materia de equipamiento.

Entre otras cosas, el centro de salud no tiene sala de espera, el servicio de Guardia no cuenta con Unidad de Reanimación y tampoco posee Sala de Procedimientos, condiciones necesarias para tener su categorización de establecimiento de Bajo Riesgo con Internación Simple.

 

Pese a que el Gobierno provincial sumó ambulancias, en el Juan Solá sólo funciona una de las tres que hay.
Pese a que el Gobierno provincial sumó ambulancias, en el Juan Solá sólo funciona una de las tres que hay.

 

El Hospital no dispone de pediatras ni ginecólogos”, recursos humanos requeridos para el desarrollo de sus funciones como centro de salud encuadrado en la categoría mencionada previamente.

Además, el servicio de Internación no tiene bocas de oxígeno ni de vacío y de las dos habitaciones con aire acondicionado sólo funciona uno de esos equipos. No hay sala de espera en Consultorios Externos y en el servicio de Esterilización hay rasgos de humedad por deterioro de las cañerías.

Pero no es todo. “El sillón de partos tiene el bastidor corroído por oxidación y su mecanismo de movimiento se encuentra fuera de servicio”, según indica el informe.

En Radiología la situación no es mejor: “No se efectúan radiografías de columna y cráneo por deficiencias en la intensidad de la corriente eléctrica”. Incluso, las paredes y puertas no tienen protección de plomo para garantizar el aislamiento de médicos y pacientes.

El abastecimiento de los insumos, medicamentos y materiales descartables lo realiza a nivel provincial la Farmacia Central del Ministerio de Salud Pública de la Provincia (MSPP), pero sólo remite aquellos descartables que tiene en stock, más allá de los requerimientos del Hospital.

Durante el período auditado, el servicio de Farmacia estuvo integrado por dos personas, quienes se encargan de la atención al público. “El agente a cargo no posee título habilitante de farmacéutico o técnico en la materia”, tal como establece la Ley N° 7539.

Por otra parte, el centro de salud dispone de tres ambulancias, de las cuales sólo una se encuentra en servicio. Ésta no cuenta con Acta de Entrega ni informe del estado mecánico de la unidad, no funciona el aire acondicionado, los neumáticos no están en condiciones adecuadas, no tiene la chapa patente trasera y no cuenta con el listado de equipamiento brindado por el MSPP.

En ese combo de abandono, “tampoco posee la Revisión Técnica Obligatoria ni dispone del seguro de Responsabilidad contra Terceros”.       

El Hospital no tieneluces de emergencia, sensores de humo, cámaras de seguridad, ni personal de vigilancia” y en el sector de Cocina hay un artefacto industrial que no funciona y uno familiar en uso que “presenta desperfectos en el horno y dos hornallas”.

Atención Primaria de la Salud

El Juan Solá atiende a una población de 11.000 habitantes y de él dependen diez puestos sanitarios. El organismo de control tomó como muestra dos de las rondas (así se llaman los informes del servicio de Atención Primaria de la Salud) que se hicieron durante 2016.

En ese período se les hizo el papanicolau a menos del 1% de las mujeres en edad fértil, “cuando la meta prevista era cubrir el 8,33% de la población”. Tampoco se cumplió “la cobertura planificada para controles prenatales ni la meta de controles con Atención Médica, de Enfermería, Laboratorio y Nutrición (MELaN) a niños con bajo peso, muy bajo peso y riesgo de bajo peso”.