Publicado: 24-08-2010
 
Tucumán.- El gobernador afirmó que el concepto de control es correlativo a la democracia auténtica. El titular del Ejecutivo planteó que los entes de contralor ayudan a que los programas sociales de la Nación lleguen a la gente.

Con el control de gasto público se consigue una democracia más justa. Este concepto atravesó el discurso que el gobernador, José Alperovich, brindó ayer en el hotel Catalinas Park, para dejar inauguradas las "Jornadas sobre experiencias en el control de programas sociales en el marco de la Red Federal de Control Público".

En diálogo con la prensa, el mandatario dijo que había hablado con el síndico general de la Nación, Daniel Gustavo Reposo, para pedirle que se controlen todos los planes sociales que la Nación envía a Tucumán. "Eso da transparencia. Porque muchas veces los planes sociales han sido manipulados y no llegaban a la gente. Nos parece importantísimo que nos controlen a fondo. Por ahí, alguien dice que el hombre es bueno pero cuando se lo controla es mejor. Cuanto más se controla menos robos hay, cuando uno más controlado se siente es más eficiente la gestión. En un Gobierno se maneja la plata de la gente y hay que cuidarla más que si fuera de uno. Y lo importante es que esto llegue a la gente, lo cual no se logra si no hay un control eficiente", manifestó.

Antes, desde el estrado que compartió con Reposo, con el presidente de la Corte, Antonio Estofán, y con el titular del Tribunal de Cuentas, Miguel Terraf, el mandatario había definido al la supervisión del uso del erario como un contralor de la democracia misma. "Hoy el concepto de control es correlativo a toda auténtica democracia que exige la observancia de reglas de transparencia y de legalidad", definió.

"La superación de la pobreza es el rostro actual de los derechos humanos. Este el desafío principal de nuestro Gobierno. Para ello, el control público es una herramienta indispensable porque viene a colaborar para que estos medios lleguen a sus beneficiarios", sentenció.

Contrastes

"Las cuentas públicas de Tucumán gozan de transparencia, como exige el Estado moderno", sostuvo Alperovich en su mensaje, en el que destacó que en la Carta Magna de 2006 , el Tribunal de Cuentas obtuvo rango constitucional, "lo que en la reforma de 1990 había sido desconocido", remarcó.

Hacia el final de su mensaje, contrastó el Tucumán de hoy con el que recibió de Julio Miranda (a quien no nombró) en 2003. "Hace siete años, la foto de Tucumán era la que recorrió el país por los 32 chicos muertos por desnutrición. La foto de Tucumán era ver cómo los chicos comían del basural que quedaba a pocos metros de la plaza Independencia", rememoró. Y aseveró que sin la ayuda de Néstor y de Cristina Kirchner, no habría sido posible cambiar la situación social de Tucumán. "Cuando asumimos teníamos 25 puntos de desocupación: hoy estamos en el 5% de desempleo", comparó.