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Publicado: 04-03-2012
  
El 90% de los aportes estatales va a gastos corrientes; sólo el 10% financia inversiones.

El gobierno de Cristina Kirchner le transfirió subsidios a todo el sistema ferroviario en 2011 por 6551,5 millones de pesos, un 50% más que en 2010 (ese año giró 4354 millones). De de toda esa masa de aportes estatales, el 90% financió los gastos corrientes, sueldos y combustible, y sólo el 10% fue a los gastos de capital, o sea las inversiones dirigidas a garantizar el buen funcionamiento y la seguridad del público.

El concesionario TBA, del Grupo Cirigliano, que opera las líneas Sarmiento y Mitre, recibió un total de 980,7 millones de pesos en subsidios durante todo 2011. Y en todo el lapso entre 2006 y 2010 había obtenido 1925 millones, según el informe conocido anteayer de la Auditoría General de la Nación (AGN). Es decir, en un año TBA gastó la mitad de lo que insumió en cuatro.

Esos números cobraron relevancia especialmente luego de que el miércoles 22 de febrero se produjo la tragedia de la estación Once, que dejó 51 muertos y 700 heridos. El uso de los subsidios, controvertido desde hace tiempo, ahora quedó bajo la lupa en forma particular por las deficientes inversiones y mantenimiento que registró la AGN.

Con esos números, el sistema ferroviario nacional gasta en subsidios 17,9 millones de pesos por día, o sea 4,3 millones de dólares diarios.

Esos datos surgen de un informe de auditores de la administración nacional nucleados en la Asociación de Personal de Organismos de Control (APOC), el sindicato que los agrupa y que dirige Hugo Quintana, y fue publicado por el portal www.elauditor.info. Esos análisis pasan con frecuencia a ser insumos de auditorías posteriores de la AGN, la Sindicatura General de la Nación (Sigen) u otros organismos.


Empresa por empresa

En un análisis minucioso de las partidas de ejecución presupuestaria, se determinó que:

Trenes de Buenos Aires (TBA), del Grupo Cirigliano (líneas Sarmiento y Mitre), obtuvo 980,7 millones de pesos en subsidios.

Metrovías SA (subtes, Roggio), 749,2 millones de pesos.

Ferrovías SA (ex Belgrano Norte, Emepa, Gabriel Romero), 368,3 millones de pesos.

Ferrocentral SA (Retiro-Rosario-Córdoba-Tucumán, de Emepa), 190,8 millones de pesos.

Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia SA (Ferrovías, Metrovías y TBA operan las líneas San Martín, Roca, Belgrano Sur), 1191,7 millones de pesos.

Sociedad Operadora de Emergencia (SOE), 319 millones de pesos.

Administración de Infraestructura Ferroviaria SE (ADIF), 569,4 millones de pesos.

Ferrocarril General Belgrano SA (Belgrano Cargas: Emepa, Roggio, Grupo Macri, La Fraternidad y el sindicato de camioneros), 1867,5 millones de pesos.

UTE y empresas vinculadas al sector: 265,5 millones de pesos.

Operador Ferroviario S, 48,1 millones de pesos.

Nuevo Central Argentino SA, 1,5 millones de pesos.


De los 6551,5 millones de pesos que insumen todos los ferrocarriles nacionales, según el informe, el 57% (3800 millones) fue a concesionarios de trenes y subtes; el 29%, al Belgrano Cargas (1867 millones); el 7%, a otras empresas privadas y UTE; el 6%, a la ADIF, y el 1%, a la SOE, dos empresas públicas del Ministerio de Planificación Federal.

Por otra parte, el estudio destacó: "El 90% del paquete de subsidios destinados al sistema de trenes sirvió para financiar gastos corrientes". En ese sentido, consigna que fueron 5876 millones de pesos que se transfirieron bajo un concepto que no supone incremento patrimonial. Se puede incluir los sueldos, el aumento de personal y el combustible.

En tanto, el 10% restante, 676 millones, fueron a financiar gastos de capital. Esto implica que se orientaron a la compra o producción de bienes para infraestructura de funcionamiento de los trenes (repuestos, rieles, motores, mejoramientos edilicios, entre otros).

De esos números, observa el informe, surge que "no es una casualidad que el deterioro de la infraestructura física ferroviaria siga un derrotero que, tarde o temprano, desemboque en una tragedia tras otra", pese a que el Estado invierte cifras millonarias en sus recursos.

El estudio fue elaborado luego de la catástrofe de Once y de terminado el informe lapidario de AGN, conocido anteayer, que consignó deficiencias estructurales en todos los niveles de seguridad, material rodante, frenos y rieles, entre otros.

El titular de la AGN, Leandro Despouy, dijo ayer a LA NACION que "hay elementos para juzgar la responsabilidad empresarial y del Estado". Y agregó: "Hay un control de la CNRT y, al mismo tiempo, una pasividad en el comportamiento de la Secretaría de Transporte".


Los números de la ayuda estatal

6551 MILLONES DE PESOS

En 2011, aumentaron 50% los subsidios: Las transferencias a todas las empresas ferroviarias fueron de 17,9 millones por día.

4354 MILLONES DE PESOS

Giros millonarios en 2010: Si se toma el gasto diario, el año último se transfirieron al sistema ferroviario 11,9 millones.

90%

Gastos corrientes: 9 de cada 10 pesos financiaron las erogaciones en sueldos y aumento de personal en las empresas.

10%

Inversiones: 1 peso de cada 10 fueron a los gastos de capital, los que van a materiales e infraestructura ferroviaria.

980,7 MILLONES DE PESOS

Subsidios a TBA en 2011: la empresa de Cirigliano recibió en un año la mitad de lo que tuvo en cuatro, entre 2006 y 2010.


Protagonistas de la investigación

Juan Pablo Schiavi - Secretario de Transporte

Fue el primer funcionario en dar la cara tras el accidente: lamentó que no se hubiera producido en un día feriado y criticó la costumbre de viajar en los primeros vagones. Quedó mal parado luego de que se conocieran los informes que anticipaban la tragedia.

Claudio Cirigliano - Principal accionista de TBA

Dirige un conglomerado de empresas fuertemente vinculadas a contratos con el Estado. Compartió actos y viajes con la Presidenta, hasta que la tragedia lo puso en el ojo de la tormenta. El Gobierno lo acusa de no invertir los subsidios en obras.

Claudio Bonadio -Juez Federal a cargo de la causa

Aceptó al Gobierno como parte querellante en la investigación por la tragedia, tras entender que el Estado era una víctima. El kirchnerismo tendrá acceso a todo el expediente, podrá pedir medidas, argumentar sobre las pruebas y apelar fallos del juez.