“Ante la aceleración del cambio tecnológico resulta indispensable reconocer y sostener al trabajo como herramienta de integración, ascenso social y dignidad” sostuvo Federico Recagno, Secretario General Mesa Nacional de la Asociación del Personal de los Organismos de Control (APOC), en la 108º Conferencia Internacional del Trabajo celebrada en Ginebra, Suiza.

En su intervención, el dirigente manifestó que “resulta prioritario destinar recursos para capacitar en forma oportuna y permanente a la fuerza laboral del presente para adecuarla a las nuevas tecnologías del futuro”.

Por otro lado, Recagno volvió a llevar a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el reclamo para que se apruebe una norma internacional contra la violencia laboral objetiva, concepto generado por la Red de Trabajadores del Control Público, Fiscalización, Recaudación y Justicia que integra APOC junto con la Asociación de Empleados Fiscales e Ingresos Públicos (AEFIP) y la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN).

 

Hace más de diez años que la Red lucha por una norma internacional que proteja a los trabajadores que combaten la corrupción.
Hace más de diez años que la Red lucha por una norma internacional que proteja a los trabajadores que combaten la corrupción.

Como en otros años, la presentación de estos gremios contó con el respaldo de la Unión Latinoamericana de Trabajadores de Organismos de Control Público (ULATOC).

La norma que reclamamos debería contemplar, al menos, la protección del funcionario encargado del control, la justicia y la inspección contra el acoso y la violencia en el desarrollo de su tarea” enfatizó.

“Nuestros afiliados garantizan un modelo de desarrollo sustentable, justo, igualitario e inclusivo por medio de la defensa de la calidad institucional de políticas públicas y la gobernanza” expuso Recagno ante el Plenario. Explicó que los trabajadores informantes “son la alerta temprana que puede optimizar la gestión pública, evitar y prevenir daños y perjuicios al Estado” pero que, por su labor “muchas veces se enfrentan a represalias y despidos por el simple hecho de cumplir con su trabajo defendiendo el bien común”.

El Secretario General de APOC cerró su discurso afirmando que, en su centenario “la OIT tiene una oportunidad de fijar normas adecuadas para que los trabajadores y las trabajadoras de todo el mundo puedan colaborar, desde sus funciones, al interés público con confianza en un mundo mejor”.