Según un informe de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA), “uno de los principales obstáculos para mejorar la salud” pública es el “déficit de personal” de enfermería que registran los servicios de terapia intensiva y neonatología de los hospitales porteños, donde faltan más de 400 agentes.

El organismo de control analizó la labor desempeñada en 2013 por la Gerencia Operativa de Enfermería del Ministerio de Salud de la Ciudad, oficina que administra las dotaciones de trabajadores de todos los hospitales de agudos, más el pediátrico Ricardo Gutiérrez, la Maternidad Sardá y el Arturo Illia, y detectó que esa dependencia “no cuenta con un plan estratégico que guíe su acción”. “De hecho –dice la investigación-, no se evidenció un formal análisis de la situación que permita conocer la realidad del recurso que gestiona, los objetivos que se propone a corto y mediano plazo, ni las estrategias que permitan solucionar las necesidades de los servicios” mencionados.

En números, el informe aprobado este año señala que, siguiendo una normativa vigente desde hace 20 años, que justamente fija la organización y el funcionamiento de las enfermerías en los centros de salud, “se detectó déficit de 61 agentes de enfermería para terapia intensiva en los Hospitales Santojanni, Fernández, Vélez Sarsfield, Sardá, Álvarez, Zubizarreta, Rivadavia, Argerich y Tornú”. Todo esto sin contar las llamadas “horas módulo”, que también fueron revisadas por la Auditoría.

Además, según indicadores de los propios centros sanitarios y la normativa ya mencionada, también “se detectó un déficit de 348 agentes de enfermería para neonatología en los Hospitales Santojanni, Fernández, Rivadavia, Gutiérrez, Sarda, Vélez Sarsfield, Pirovano, Ramos Mejía, Argerich, Durand y Piñero”.

Así, la AGCBA concluyó que el déficit de enfermeros para ambos servicios, neonatología y terapia intensiva, asciende a 409 en todos los hospitales porteños.

 

¿Cuántos enfermeros faltan en los hospitales de la Ciudad?

 

Reemplazos, jubilaciones y módulos

Por otra parte, el relevamiento reconoce que “si bien se ha tendido a cubrir los puestos vacantes” añadió que “el método seleccionado fue un instrumento cuya cualidad de excepcional se ha convertido en habitual”.

La Auditoría hace referencia al sistema de módulos, que consiste en la asignación de horas extra al personal en actividad. Se trata de una metodología que comenzó a utilizarse en 2006, justamente como medida excepcional, para paliar la falta de enfermeros que ya por aquel entonces afectaba a los hospitales de la Ciudad.

Un módulo equivale a seis horas de trabajo y, según la normativa vigente, un enfermero puede prestar servicios hasta siete horas por días, jornada que se reduce a seis si es que el agente se dedica a cuidados intensivos.

Y, como la Ciudad autoriza hasta 20 módulos por mes, en estos años se dieron casos de enfermeros que trabajaron 12 horas por día. Sobre el impacto de esta metodología, vale recordar un informe aprobado en 2013 por la AGCBA, en el que se apuntó que esa sobrecarga en los agentes generó entre 2010 y 2011 por lo menos 370 casos de “profesionales con enfermedades de largo tratamiento, con problemas relacionados al sistema osteomuscular, trastornos mentales y del comportamiento”

Pues el último relevamiento del organismo de control repite el diagnóstico, al asegurar que el método provoca “sobrecarga de trabajo, aumento de los factores de riesgo para los agentes y a la vez resiente la calidad de atención de enfermería brindada a los pacientes”.

La Auditoría también añade que “no se cumple con la normativa de tareas insalubres o riesgosas (establecidas en una ley nacional del año 1991 y en un decreto de 2007) en los hospitales de la muestra". Y es que, más allá de la sobrecarga, “la realización de tareas de enfermería en áreas críticas por una cantidad de horas superior (a lo que impone la reglamentación) desnaturaliza la correcta prestación del servicio y limita el cuidado integral del paciente”.      

Para completar este panorama, el informe dice que en la ya mencionada Gerencia Operativa de Enfermería “no existe un plan estratégico que permita planificar con tiempo los reemplazos de las bajas (que se dan en los planteles de los hospitales porteños) por jubilaciones”.