La habitual sátira de la policía es la del oficial panzón que no puede correr a los delincuentes porque está fuera de estado, como el personaje del Jefe Górgory en Los Simpsons. El problema es cuando esa caricatura se vuelve real, tal como sucede en la Policía Metropolitana. 

La Auditoría General de la Ciudad (AGCBA) evaluó la gestión de la fuerza en materia de recursos humanos y detectó que no solo había personal con sobrepeso sino también con obesidad de grado dos y tres que son considerados “de riesgo elevado” por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En hombres, se observaron los siguientes datos:

En cuanto al personal femenino la situación era:

Sobre la condición atlética los auditores detectaron que las mujeres están ‘más flojas’. Del relevamiento se desprende que solo el 9,8% de los hombres tiene un rendimiento excelente mientras que entre las mujeres ese porcentaje alcanza solo a 1,4. Bajo la categoría de “muy buen rendimiento” se ubica el 29% del personal masculino y apenas el 11,3 del femenino; mientras que en “bajo rendimiento” los valores obtenidos son 8% y 28,2% respectivamente.

A esta situación se suma que "el 28% del personal policial no fue evaluado tal como obliga la normativa vigente".

Sobre las pruebas de tiro hay una observación muy particular: "el 91% de la fuerza aprobó la evaluación". La pregunta es qué pasa con el porcentaje que no lo hizo.

 

 

La Metropolitana fue creada en 2008, a través de la Ley 2947, junto al Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP). Su objetivo es “brindar seguridad general, prevención, protección y resguardo de personas y bienes”. En el artículo 50 de la misma se establece que debe haber "una estricta representación de ambos géneros". No obstante, "el cuadro de Oficiales Superiores de Conducción, Superintendente y Comisionado General está integrado solo por personal masculino, así como también el grado de Comisionado Mayor".

El mismo esquema se repite en cuadros inferiores como entre los oficiales, en donde hay un 64% de hombres y solo un 36% de mujeres, entre los subinspectores en donde el 82% es personal masculino, solo por nombrar algunos rangos.

El informe de la AGCBA, que evaluó la gestión del 2012, especifica que hasta ese momento "la fuerza contaba con 3795 agentes de los cuales el 70% eran hombres y el 55% tenía entre 25 y 33 años".
También es llamativo señalar que del total de policías "el 38% eran cadetes del ISSP, del centro de formación propio de la Metropolitana, mientras que el 27% provenía de la Policía Federal y el 25% de la bonaerense".

Más sobre los Recursos Humanos

Los trabajos de campo de la auditoría se realizaron durante todo el 2013. En agosto de ese año "renunció el Director de la Administración de Recursos Humanos y al cierre del informe no se había concretado el nombramiento de su reemplazante". 

El informe, aprobado en mayo de 2014, destaca que la fuerza "no le suministró plantillas ni estadísticas de presentismo, ni un listado del personal bajo contrato ni sus niveles de estudio", hecho que "le impidió a la AGCBA opinar sobre algunos temas por la falta de esa información".

El equipo de auditoría también señaló que "la información relativa a los agentes no se encuentra debidamente unificada y clasificada con registros precisos y de sencilla administración".

Legajos

El estatuto policial establece dos categorías de personal: el "con estado policial", que es el que cumple funciones de seguridad e investigaciones, y el "sin estado policial" que es el que "cumple tareas de apoyo".

La Metropolitana "tiene agentes declarados en su planta que se estarían desempeñando en reparticiones ajenas a la fuerza". De los agentes sin estado policial se estima que "el 20% está en esta situación".

Además en "ninguno de sus legajo hay una declaración Jurada de Bienes" y en el 70% de ellos "no hay constancia del examen psicofísico". 

Sobre los expedientes del personal con estado policial se detectó que el 16% no tenían pruebas de las evaluaciones psicofísicas, en el 93% faltaban los resultados de la evaluación médica y de tiro y en el 90% la evaluación de rendimiento físico. 

En general, tampoco se pudieron encontrar "certificaciones sobre los cursos de ascenso y de nivelación".