“Ineficaz control” de las medidas de prevención contra incendios y deficiencias en el seguimiento de las coberturas de seguros “que amparen la responsabilidad civil por daño, pérdida o lesión de bienes y personas” fueron algunas de las irregularidades que detectó la Auditoría General de la Nación (AGN) cuando evaluó la gestión del Organismo Regulador del  Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) en la verificación del cumplimiento de la concesionaria Aeropuertos de Neuquén SA (ANSA).

En el año 2001 se firmó un contrato de concesión entre el Poder Ejecutivo de la Provincia y Aeropuertos de Neuquén SA “para administrar, operar y explotar el aeropuerto -de la provincia- por 20 años”. Esta terminal aérea, por integrar el Sistema Nacional Aeroportuario (SNA), se encuentra bajo la órbita del ORSNA que, “en su carácter de Autoridad Reguladora del servicio público aeroportuario, deberá velar por la operación confiable de los servicios e instalaciones de acuerdo a las normas nacionales e internacionales”.

En su informe aprobado en julio de este año, la Auditoría de la Nación observó que en 2007 hubo una remodelación de la terminal en la que se “modificó la infraestructura general y se reacondicionaron las instalaciones contra incendio”. No obstante, el trabajo resultó incompleto ya que no se colocaron “sistemas de detectores ópticos de incendio, avisadores manuales de fuego, detectores térmicos y de gas”, entre otros.

Al respecto, el organismo de control puntualizó que el ORNSA “no promueve las acciones necesarias que aseguren la instalación de la infraestructura faltante, tornando ineficaz el control”. De hecho, los auditores no encontraron evidencias de que el organismo hubiera efectuado intimaciones a la concesionaria y/o a la Autoridad de Aplicación, “a pesar de constatar en las inspecciones anuales –del 2007, 2008 y 2009- la falta de instalaciones de hidrantes externos en playas de estacionamiento, de postes hidráulicos para autobombas, y de no contar con avisadores manuales ni detectores automáticos de incendio en el edificio”.

La AGN reveló que “los planos de ‘Instalación contra incendios’ no concuerdan con los Pliegos de Especificaciones Generales de Arquitectura, ya que no incluyen sistema de aviso y detección de incendios que si figuran en los planos”.

Continuando con las falencias detectadas por la Auditoría en materia de prevención de siniestros, se destaca que “no consta que el ORSNA verificara el cumplimiento del Cuadro de Protección Contra Incendios en los Hangares –que son los espacios donde se guardan los aviones- ni en la Torre de Control de la aerostación”. Incluso, de las tres inspecciones realizadas en los años 2007, 2008 y 2009 “no surge que hayan controlado los hangares”.

Con respecto a la Torre de Control, en el informe se detalla que en el aeropuerto neuquino la misma “es de los años 70, siendo necesaria su inmediata actualización”. La Torre es el lugar desde donde se realiza  la vigilancia de tráfico aéreo en la zona de un aeropuerto y sus inmediaciones, es decir, desde donde se patrulla el rodaje, el despegue, la aproximación y el aterrizaje de los aviones. Además, retomando el tema de la detección de incendios, la AGN asegura que “no consta la notificación de reclamos, llamados de atención o  sanciones” por parte del ORSNA y, a pesar de que es el que debe velar por el buen estado de las instalaciones del aeropuerto, “la única instancia donde emitió opinión respecto a la instalación contra incendios, fue un memo de la Gerencia de Planificación de Seguridad del organismo en el que formula consideraciones sobre el proyecto de refacción de la mencionada Torre”, después, nada.

Según lo informado por la AGN, “el concesionario –del aeropuerto- debe contratar seguros por todo el término de la concesión que ampare la responsabilidad civil por todo daño, pérdida o lesión a los bienes o personas”. Sin embargo, según lo expuesto por la ORSNA “recién en agosto de 2005 se intentó obtener las pólizas de seguros, a lo que el ANSA – la concesionaria del aeropuerto- no accedió, -y en consecuencia-, el organismo regulador decidió solicitárselo a la empresa aseguradora La Merdional AIG”. Es necesario recordar aquí que el contrato con Aeropuertos del Neuquén SA se firmó en octubre de 2001.

La Auditoría de la Nación también detectó irregularidades en materia de accesibilidad para personas con discapacidad motora. De la inspección ocular realizada por los auditores se desprende que “el aeropuerto no posee medios de elevación mecánicos que permitan a las personas con movilidad reducida abordar las aeronaves” ya que “cuentan sólo con dos sillas, una de elevación a pulso y otra de tres ruedas para desplazamiento por escaleras, lo que resulta en maniobras que atentan contra el acceso digno, confortable y no discriminatorio de los usuarios”.

Sin embargo, se destacó que “los locales sanitarios están en óptimas condiciones de estado y funcionamiento” para las demandas de los usuarios con capacidades diferentes y que “el edificio cuenta con rampas para facilitar el desplazamiento de estas personas.