Posadas.- A puertas cerradas, y con fuertes rumores sobre la renuncia del rector, Aldo Luis Caballero, se reúnen hoy los miembros del Consejo Superior de la Universidad Nacional de Misiones (UnaM) para analizar, a fondo y en detalle, el informe de la Auditoría de la Sindicatura General de la Nación (Sigen). Desde el entorno de Caballero no se realizan comentarios al respecto y se evade el tema.

 

La reunión fue convocada para las 9:30 en el edificio del Rectorado, en el Campus de Miguel Lanús. Se espera que asistan al lugar grupos de docentes, no docentes y estudiantes, que piden la renuncia del Rector, para esperar el resultado del cónclave de consejeros.

 

Los rumores de una posible toma del edificio principal de la Universidad, si no se concreta la  renuncia de Caballero, siguen resonando con fuerza por los pasillos de las facultades misioneras. La reunión fue convocada por el Consejo Superior, a instancia de lo decidido previamente por los decanos de las Facultades de la UNaM, el miércoles último.

 

Ese día los Consejeros pudieron tomar contacto con el duro informe que elaboró la Sigen, sobre el procedimiento del auto-pago y de la Ordenanza N°048/05 que readecua el salario de los funcionarios. Ambas ordenanzas  los tienen a Caballero y, al ex vicerrector Aldo Montini, como sus mentores.

Rumores en alza

Desde que comenzó la polémica por el auto-pago, los rumores de renuncia del rector resonaron en las paredes de los edificios vinculados a la UNaM, pero nunca con tanta fuerza como por estos días.

 

En el peor de los momentos de su gestión, Caballero decidió "escudarse" en la Sigen, convencido de que los procesos llevados adelante para el auto-pago eran los correctos, según fuentes universitarias. Por esto manifestó, en el mes de mayo, que solicitaría una auditoría para el proceso del auto-pago y que del resultado de esa dependía su continuidad al frente de la universidad.

 

El informe comenzó en julio pasado, cuando tres auditores de la Sigen se hicieron presentes en Misiones para obtener documentación y entrevistarse con funcionarios de la universidad misionera. Para posteriormente realizar un análisis exhaustivo de todo lo que involucró la decisión de saldar una deuda, fundada en la Ordenanza N°048/05, que tenía la UNaM con sus funcionarios.

Los resultados del informe incomodaron al Rector y a buena parte de su sector político. Por esto, y en primer lugar, mantuvieron en secreto el informe, que según la Sigen se envió en noviembre, pero que Caballero acusa haber recibido el 9 de diciembre.

 

En segundo lugar, Caballero propuso que se trate en marzo el análisis del informe, por considerar que la Sigen se había "excedido en sus funciones" y que ponía en duda la autonomía de la universidad, y por ello debía ser revisado, en una primera instancia, por el Departamento Jurídico de la universidad.

 

La misma persona que pidió la intervención de la Sigen y que afirmó que su renuncia estaba sujeta al resultado de este informe y descalifica al organismo nacional por el informe realizado.

 

Lo presentado en el informe, y esta actitud de rechazar el estudio que le solicitó a la Sigen, provocaron malestar en el Consejo Superior e impulsaron a distintos sectores de ese cuerpo colegiado a pedirle a Caballero que cumpla con lo prometido. Es decir, que renuncie, ya que el análisis de la Sigen es negativo con respecto a lo actuado por los máximos funcionarios de la UNaM en torno al auto-pago.

Cómo sigue la historia

 

Si el Rector finalmente decide presentar su renuncia, durante la reunión de hoy, el Consejo Superior deberá ser convocado de urgencia para una sesión extraordinaria, dado que luego de la renuncia de Aldo Montini, la UNaM no cuenta con un vicerrector que pudiera hacerse cargo de la conducción de los rumbos de la universidad.

 

El proceso de elección de la persona que estará al frente de la UNaM por los próximos dos años, o antes si es que se acuerda convocar elecciones anticipadas, se realizará en la misma sesión extraordinaria en que se acepte la renuncia de Caballero. De darse ahora sería antes de fin de año.

 

En esa sesión los Consejeros deberán elegir al Presidente del Consejo, que será la persona que finalmente ocupará el cargo de Rector.

 

Dos son los nombres que se mencionan para el cargo, el del decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales, Andrés Linares y el del decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, Javier Gortari. Este último es de la misma línea política que el actual Rector. Por estos días se sabe que Gortari mantuvo varias reuniones con diferentes Consejeros que no pertenecen a su grupo político, esto reforzaría a los rumores del alejamiento de Caballero.

 

Los cuestionamientos de la Sigen

 

En el mencionado informe se critica duramente la actuación del Rector, y del Consejo Superior, en los procesos mencionados. Entre sus líneas se afirma que el Rector desvió fondos para realizar el pago a los 73 funcionarios por cerca de 2,5 millones de pesos, a principios de este año. El monto mencionado es de 1,2 millones de pesos que se debían utilizar para regularizar una situación económica referida a la mala liquidación del adicional "Zona Desfavorable" que producía un importante desfasaje en los números de la casa de altos estudios.

 

Sobre el uso de este dinero, Caballero nunca informó a la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU), entidad que envió el dinero. En el informe también se cuestiona la realización del pago de esa deuda sin contar con los fondos suficientes para afrontarla y en medio de una citación de crisis económica, declarada desde noviembre de 2007.