Una auditoría de gestión que realiza la Auditoría General de la Nación (AGN) es un examen y evaluación de la planificación, control y uso de los recursos de un ente u organismo. Su objetivo es establecer el grado de eficacia, eficiencia y economía de su utilización en el marco del desarrollo de programas o políticas públicas.

Los pasos que sigue la AGN para realizar una auditoría de gestión son los siguientes:

  • Asignación del proyecto 
  • Planificación de la auditoría 
  • Desarrollo del plan de trabajo 
  • Ejecución del trabajo de control 
  • Elaboración del Informe
  • Presentación en el Colegio de Auditores

¿Cuáles son las fases de la auditoría de gestión?

Toda la actividad de la Auditoría General de la Nación se inicia con el Programa de Acción Anual. Es un instrumento con el que se informa a la Comisión Mixta Parlamentaria Revisora de Cuentas sobre todos los trabajos que se realizan durante el año. Es decir, un detalle de las auditorías de gestión que se realizarán.

La AGN cuenta con tres tipos de control: financiero, de cumplimiento y, por último, las auditorías de gestión. Se pueden implementar de manera independiente, o bien, se puede realizar un control combinado. Existe una metodología propia para cada caso y normas puntuales para llevar adelante cada uno de los trabajos.

Cada auditoría tiene tres etapas principales: planificación, ejecución e informe.

¿Qué contienen los informes de auditoría?

¿Cómo se planifica una auditoría de gestión?

La planificación de una auditoría de gestión es la etapa que más tiempo puede llevar durante todo el periodo de trabajo. Se realiza una tarea de conocimiento del objeto a auditar; los equipos de trabajo relevan información sobre el presupuesto, la estructura organizativa, los lineamientos de los programas que se analizan, la documentación respaldatoria y se confecciona un análisis de riesgo.

Además, se efectúa un relevamiento del control interno de la entidad a auditar para poder asegurar que dichos controles se cumplen de acuerdo con los estándares mínimos que permiten confiar en el cumplimiento de las normas de control interno.

El análisis de riesgos se centra en el riesgo del ejercicio de control (control interno, riesgo normativo y transparencia). El riesgo inherente (propio de la cosa auditada) y el de detección, que es el riesgo propio del auditor, por ejemplo, de llegar a una opinión errónea.

La planificación de una auditoría de gestión se completa con una matriz que contiene todos los objetivos. Para cada uno de esos objetivos se realizan preguntas de auditoría, se enfocan las áreas más riesgosas y se selecciona el criterio de la auditoría de gestión en particular.

La auditoría de gestión se enfoca en determinar si un programa u operación cumple con alguna de las "E" que seleccionan los auditores: economía, eficacia, equidad, eficiencia y efectividad. Además, cuentan con tres enfoques: problemas, resultados y procesos.

¿Cuáles son las siguientes fases de una auditoría de gestión?

Cuando está la planificación revisada y aprobada, comienza la ejecución. Mediante el análisis de documentos y entrevistas, el equipo de auditores recolecta la evidencia que necesita para trabajar en cada una de las líneas insertadas en la matriz de planificación.

Con la evidencia, se genera un análisis de cada una de las líneas planificadas y se elabora el papel de trabajo de la auditoría. Éste debe incorporar el análisis que se realizó, los resultados de las entrevistas y todos los documentos lo suficientemente claros y completos para que cualquier auditor pueda hacer un seguimiento.

Los papeles de trabajo contienen también los hallazgos de auditoría. Los hallazgos surgen de la comparación entre el criterio plasmado en la planificación y lo que se encuentra durante la ejecución. En este paso de la auditoría de gestión, se realiza un análisis pormenorizado que permite determinar la causa y el efecto de los desvíos hallados y el impacto que tiene en algunas de las E seleccionadas.

Luego de los hallazgos, en una auditoría de gestión se encuentran las recomendaciones que se formulan sobre las causas del hallazgo. La causa es la base de la recomendación.

La característica de una recomendación en una auditoría de gestión tiene que ser constructiva, posible y agregar valor. Además, debe ser posible darle seguimiento y no señalar el desvío por el desvío mismo, sino mencionar el análisis y recomendar en función de lo que se observó durante la ejecución.

La siguiente fase en una auditoría de gestión es la redacción del informe, que se realiza una vez que están todos los papeles de trabajo y las matrices. Se debe referenciar a quién va dirigido, que generalmente es a la máxima autoridad del organismo auditado; se coloca nuevamente el objeto, el alcance y cualquier otra característica que ayude a entender el marco de acción de los auditores.

También se hacen aclaraciones previas que sean pertinentes para comprender los hallazgos, y puede existir algún capítulo vinculado a la limitación del alcance, por ejemplo, por el no acceso a la información.

Después aparecen los hallazgos, recomendaciones y conclusiones. Los hallazgos se ordenan jerárquicamente, de mayor a menor impacto respecto del objeto de la auditoría.

Una vez redactado el informe, la auditoría de gestión va camino a su tratamiento en el Colegio de Auditores. Antes de esa instancia, se le da vista a los organismos auditados para que agreguen evidencia o realicen descargos durante el plazo de 15 días. Además, es revisada por los asesores, con la oportunidad de hacer comentarios técnicos.

Así, el informe está listo para ser elevado a la comisión. Ingresa en la comisión que corresponde, se trata y, una vez que se aprueba, finalmente pasa al Colegio de Auditores.

Si la auditoría de gestión se aprueba en el Colegio de Auditores, se procede a la publicación del informe y se remite a la Comisión Mixta Parlamentaria Revisora de Cuentas, a la Jefatura de Gabinete y al organismo auditado. En caso de solicitarse durante el tratamiento, el informe puede ser remitido al Poder Judicial.

Si no se aprueba, el informe de la auditoría de gestión debe volver a la comisión porque requiere ser revisado nuevamente. En esa instancia, se genera un procedimiento y puede ser enviado a control de calidad, que lo eleva entonces a auditoría interna de la AGN.