El 12 de julio de 1930 Argentina fue testigo de su peor accidente de tranvía. La unidad 75 de la línea 105 que pertenecía a la Compañía Tranvías Eléctricos del Sur, hacía el recorrido Lanús - Constitución, llevando sobre todo a personas que iban a trabajar. La gran parte de ellos, inmigrantes que hacía poco vivían en el país y cruzaban todos los días el Riachuelo para llegar a las fábricas y frigoríficos de la zona.

Alrededor de las 5 AM, el tranvía salió de Temperley y cerca de las 6 de la mañana, cuando la unidad giró en la Avenida Pavón con sentido a la calle Bosch, los pasajeros notaron que el puente estaba levantado para darle paso a la embarcación petrolera Itaca II. Pero el tren no redujo la velocidad ni se detuvo.

A pesar de la luz de aviso, la señal sonora, los gritos y alertas por parte de los pasajeros, el tranvía siguió avanzando hasta caer al agua. 

La formación contaba con 36 asientos y tenía capacidad para llevar 22 personas paradas. Sin embargo, ese día eran más de 60 pasajeros. Entre 56 y 58 personas murieron esa madrugada. De los fallecidos no hubo un listado oficial definitivo. 

Se registraron cuatro sobrevivientes: tres hombres y una mujer, Gabina Carrera. Otro de los sobrevivientes fue Remigio Benadassi, italiano de 56 años. Leonardo Puma, de 14 años, fue la víctima más joven.

La unidad tenía una velocidad máxima de 40 kh.
La unidad tenía una velocidad máxima de 40 kh.

Al caer el tranvía al Riachuelo se hundió por completo en las aguas frías de invierno. Según testimonios, esa madrugada había mucha niebla que dificultaba la visión. Otros testigos aseguraban que aún estaba muy oscuro porque no había amanecido. 

Luego del accidente, bomberos de la zona, buzos de Prefectura Nacional y policías de Capital Federal llegaron para rescatar a las víctimas. Los fallecidos fueron llevados a la morgue que se encontraba en la Isla Demarchi. Una semana después, el sábado 19 de julio, se realizó el funeral en Avellaneda, al cual acudió el presidente de aquel entonces, Hipólito Yrigoyen.

Las causas y la Justicia

La investigación estuvo en manos del Juez Federal, Miguel Jantus. Al principio, las acusaciones giraron en torno al conductor, Juan Vescio, quien murió en el accidente del tranvía en el Riachuelo. Vescio era un inmigrante italiano de 31 años y este era su tercer día como conductor. Fue el único al que se le realizó una autopsia, la cual dio negativo en alcohol.

La Justicia, además, señaló la ausencia de fiscalización por parte del Estado. Pero no hubo funcionarios afectados.  

Finalmente, la Justicia determinó que el accidente del tranvia en el Riachuelo se produjo por una falla mecánica causada por el desgaste en el comando que accionaba el freno. Y señaló a la empresa propietaria como la responsable debido a la falta de control mecánico de las unidades.

La Dirección Federal de Ferrocarriles declaró a la Compañía Tranvía Eléctricos del Sur como la responsable civil del accidente por la impericia del empleado y por no haber contado con un mecanismo que impida al tranvía pasar con el puente levantado.

La empresa era la misma que había construido el puente en 1908. Sin embargo, por el accidente del tranvía en el Riachuelo no hubo condena penal, nadie fue preso. La Justicia, además, señaló la ausencia de fiscalización por parte del Estado. Pero no hubo funcionarios afectados.  

Luego de 10 años, se pagó una indemnización a los familiares de las víctimas. La suma de dinero había sido recolectada por la solidaridad de clubes, asociaciones civiles y artistas, como Carlos Gardel. 

El día del accidente del tranvia en el Riachuelo, las grúas del Ferrocarril del Sud y del Ministerio de Obras Públicas de la Nación sacaron la formación del río. Luego, el tranvía 75 fue refaccionado y siguió funcionando hasta 1940 con otro número.

Cambios luego de la tragedia del tranvía en el Riachuelo

En 1936, a través de la Ley Nacional 12.311 se creó la Corporación de Transportes de la Ciudad de Buenos Aires. Un ente constituido con participación del Estado Nacional y empresas de tranvías y ferrocarriles de la Ciudad. El objetivo era coordinar los servicios y coordinar nuevas prestaciones. En 1952 fue disuelta y la Empresa Nacional de Transportes asumió sus funciones. 

El Puente Bosch

El puente había sido construido en julio de 1908 por la misma empresa dueña del tranvía para poder cruzar el Riachuelo, al elevarse permitía que pasen las embarcaciones. Estaba compuesto por tres tramos, dos fijos en los extremos y uno central levadizo. También contaba con una senda peatonal para que las personas pudieran circular. Ese día, Manuel José Rodríguez, era el encargado de elevar el puente.   

Después del accidente del tranvía en el Riachuelo, tuvo varias reparaciones y se le anuló la elevación. En 2001, debido a su deterioro, fue cerrado al tránsito. Años después fue reacondicionado por el Ministerio de Obras Públicas de la Ciudad de Buenos Aires y en 2008 se habilitó el tránsito de automóviles.