La Auditoría General de la Nación (AGN) observó que la gestión llevada adelante por Belgrano Cargas y Logística Sociedad Anónima "no logró revertir el número elevado de descarrilos que se producían en la línea, continuando la situación preexistente al inicio de su gestión”. El informe analizó la gestión desde enero de 2010 a diciembre de 2015 y fue aprobado a fines de 2017.

La mayoría de los descarrilamientos responden a cuestiones en vías y obras. Entre 2011 y 2015, "523 trenes se salieron o desacoplaron del carril por el que circulaban" debido a esta problemática. Además, hubo otros 144 casos que se debieron a problemas operativos y de mecánica

Aun cuando el mal estado de la infraestructura de la vía y el material rodante se presentaban como causa principal del deterioro de los servicios de la línea Belgrano Cargas, el informe de la AGN demuestra que "las sucesivas formas de gestión que se instrumentaron contribuyeron a su degradación”.

 

La ex Línea Belgrano Cargas se extiende desde la Ciudad de Buenos Aires hacia el norte del país y une 13 provincias.

 

Además, afirma que la operación ferroviaria bajo la órbita de la Sociedad Operadora de Emergencia Sociedad Anónima (SOESA) –entre junio de 2006 y mayo de 2013- “presentaba incumplimientos significativos en su implementación”.

Por otra parte, hasta 2015 no se pudo revertir dicha situación en forma satisfactoria, “afectando la seguridad del sistema ferroviario operado”.

¿Cuál fue la actuación de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT)? “Tanto en la órbita de SOE S.A. como de su continuadora, Belgrano Cargas y Logística Sociedad Anónima, se comprobaron las dificultades que presentaba la operación en cuanto a la falta de elementos o sistemas que aseguren una prestación segura y eficiente del sistema operado”.

La CNRT dio cuenta del "desgaste de rieles, envejecimiento y rajaduras de los durmientes, fijaciones flojas, estado de la señalización pasiva en los Pasos a Nivel, gran cantidad de curvas de radios reducidos y marcadas pendientes" solo por mencionar algunas.

Además, la AGN detectó “importantes atrasos en la ejecución de las obras de renovación de vías” a cargo de la Administración de Infraestructura Ferroviarias Sociedad del Estado (ADIFSE). Atribuye las mismas a “deficiencias en su planificación y coordinación”.

En 2015, la gestión de Belgrano Cargas y Logística no había podido revertir la situación, “afectando la seguridad del sistema ferroviario operado”.

Eso, considera el informe, “trajo aparejadas consecuencias desfavorables en la calidad de la prestación del servicio y, a su vez, influyó en los montos abonados en concepto de redeterminación de precios”.  

Por ejemplo, en la licitación pública de noviembre de 2011, la Unión Transitoria de Empresas (UTE) conformada por IECSA y COMSA S.A. resultó adjudicataria de la obra de renovación de vías a realizar en el ramal F1, entre los kilómetros 95.360 y 133.800, en Santa Fe. El plazo de obra estipulado era de 430 días. Sin embargo, en 2013 pidieron ampliarlo en 451 días. En 2014 solicitaron otra prórroga de 119 jornadas más. Mientras que en 2015 volvieron a pedir extender el plazo en 401 días, totalizando 971 días más de lo estipulado originalmente, equivalente a un exceso de tiempo del 226%.

Otro caso es el de la obra del ramal C3, entre los kilómetros 781,500 y 754,340. Fue adjudicada en licitación pública de marzo de 2011 a la UTE Luis Zonis S.A. y BTU S.A. Sobre un plazo de obra estipulado de 370 días, hubo tres pedidos de ampliación de ese lapso, todos en 2013, alcanzando un excedente de 513 días, equivalente a un 139% de tiempo más que el original.