La transformación del humo gris de viejas locomotoras a un tren eléctrico limpio de combustión tardó décadas en hacerse realidad. La electrificación de los trenes de la línea General Roca fue uno de los trabajos de infraestructura ferroviaria más importantes del país, una obra que se proyectó durante más de 40 años y que recién se concretó en los últimos 10. 

La línea General Roca, la más extensa de la provincia de Buenos Aires, está compuesta por siete ramales suburbanos de los Ferrocarriles Metropolitanos de Buenos Aires. Todos conectan localidades del Sur del AMBA. Desde marzo de 2015 es operada por la empresa estatal Trenes Argentinos Operaciones. 

Uno de los servicios que presta la línea es el ramal que une la estación de Constitución con la de La Plata, parando en localidades de Avellaneda, Quilmes y Berazategui. El trayecto se terminó de electrificar en 2017 y hoy, entre cabeceras, demora 70 minutos. Que deje de ser un servicio diésel y sea eléctrico permitió que viajen más pasajeros por día, que el viaje sea más corto, bajar el número de accidentes y reducir la contaminación. 

La Auditoría General de la Nación (AGN) realizó un informe en el ámbito del Ministerio de Transporte, Secretaría de Gestión de Transporte, Comisión Nacional de Regulación Del Transporte, Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado y la Sociedad Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado referido a la obra de electrificación del ramal. Auditaron desde el 1 de enero de 2015 hasta el 30 de septiembre de 2017, salvo los análisis estadísticos del servicio ferroviario del ramal Plaza Constitución-La Plata que incluyeron hasta el 31 de diciembre de 2018.

Para realizar la electrificación del ramal se tomó un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por U$S1.200 millones. La obra se dividió en dos tramos: Constitución - Berazategui y Berazategui - La Plata. En el informe de la AGN se destaca que "el proyecto se ejecutó en forma distinta a lo originalmente planificado", en especial en lo que hace a la secuencia y tiempos de ejecución.

Demoras y costos elevados

La AGN observó incumplimientos a lo establecido en el Régimen Nacional de Inversiones Públicas (Ley 24.354). Además, encontraron que la ejecución del proyecto difirió de su planificación original y, en ese contexto, las previsiones para completar las obras y alcanzar los objetivos a finales de 2018 no se cumplieron, incrementándose los costos y plazos involucrados.

Electrificación del Ferrocarril Roca

Durante el periodo auditado, la Auditoría verificó la "falta de ejecución de componentes y subcomponentes que formaban parte del proyecto", entre ellos el sistema de señalamiento y telecomunicaciones, la renovación y mejoramiento de vías, los cercos perimetrales, reparación de algunas obras de arte y el paso bajo nivel de La Plata. 

Por otra parte, se informó que el presupuesto vigente para finalizar el proyecto era de "un 30,72% superior al presupuesto original". Esto se produjo por la incorporación de obras no previstas en el contrato de préstamo, contratación por precios superiores a los presupuestados y retrasos que dieron lugar a redeterminaciones. 

Sobre cómo se seleccionaron las empresas que fueron contratadas para la ejecución de las obras, la AGN halló que "no fue considerado el principio de libre competencia” y en lo que refiere a plazos de ejecución, a la finalización del periodo auditado, se presentaban ampliaciones para la culminación de los contratos que iban del 118% al 204%. Los plazos se extendieron en algunos casos por razones de fuerza mayor, en otros por problemas de ejecución o provisión de materiales. 

Entre los trabajos que se realizaron con un gasto mayor al previsto, en el informe se señaló la readecuación de estaciones y material rodante, además de incluir a las estaciones del ramal Vía Circuito que no estuvieron contempladas en el contrato original. El excedente fue del 17% y si no fue mayor porque se ahorró en la no ejecución de la obra de adecuación de puertas y escaleras. 

No superó todas las metas

Entre las metas pautadas en el proyecto de electrificación del ramal La Plata-Constitución se enumeraron: incorporar 60 mil pasajeros adicionales por día hábil; ahorrar tiempo de viaje (20 minutos entre cabeceras parando en todas las estaciones y más aún en los servicios expresos y semiexpresos); reducir la cantidad de accidentes asociados al movimiento de trenes debido a la diferencia de nivel entre la plataforma de las estaciones y el piso de los coches (al momento de diseñar el proyecto se registraron 95 heridos y 5 muertos en 16 meses) y construir túneles para el tránsito automotor en los cruces.

El informe de auditoría concluyó que, si bien el Plan de Seguimiento y Evaluación del Proyecto estableció un conjunto de metas que debían realizarse a fines de 2018, al 31 de diciembre de ese año sólo se había alcanzado la que estaba vinculada a la reducción de accidente de pasajeros asociados al movimiento de trenes. En este punto, se indicó una baja del 82,5%.

Con respecto a la disminución del tiempo de viaje, al momento de la auditoría se tardaba un 14% más que lo previsto; mientras que los tiempo de espera entre trenes era de un 76% por encima de lo que se esperaba. Tampoco se realizó la cantidad de túneles proyectada.

“En síntesis, la ejecución del proyecto siguió una secuencia distinta a la establecida en el contrato de préstamo, en coincidencia con el retraso de algunas obras y la decisión de incorporar el servicio del nuevo material rodante eléctrico adquirido por fuera del mismo. Así se incorporaron, ampliaron y adelantaron algunas obras y se postergaron otras. Esto llevó, fuera del periodo auditado, a solicitar una primera ampliación del plazo de desembolsos del préstamo hasta el 13 de diciembre de 2020 y un nuevo préstamo (BID 2982/OC-AR-Modificatorio 3) con el objetivo de finalizarlas”, concluye el informe. 

¿Cómo fue la evolución para la electrificación del Roca?

El primer estudio de ingeniería para electrificar la línea Roca se realizó en 1973. En una primera etapa contemplaba la electrificación de los tramos Constitución - Temperley y Temperley - Ezeiza. Tal como se detalla en una nota previa de El Auditor.info, esa obra se inició varios años más tarde, siendo el primer tramo electrificado el ramal a Ezeiza. Durante la década del 80, el proyecto quedó suspendido y posteriormente siguió frenado con las concesiones ferroviarias de transportes de pasajeros. 

En 2002 se electrificó la vía descendente entre Glew y Alejandro Korn, lo que permitió prolongar algunos servicios eléctricos hasta esta última estación. Dos años más tarde, en 2004, se completó la electrificación de una parte del ramal Temperley - Villa Elisa, precisamente entre Temperley y Claypole. Así comenzaron a ofrecerse servicios directos entre Plaza Constitución y Claypole, en 2009. Luego, se proyectó la obra de electrificación del Ramal La Plata.