El caso del submarino ARA San Juan volvió a poner en el centro del debate la administración de los dineros públicos y las prioridades en la asignación de recursos. En ese sentido, este medio pudo confirmar que, en los últimos 15 años, la partida destinada a Defensa pasó del 4% al 2% del presupuesto nacional, mientras que el ítem que engloba los subsidios al transporte y la energía creció del 9,3 al 14%.

Puntualmente, en 2003 la función Defensa, que está dentro de la finalidad Servicios de Defensa y Seguridad, tuvo un presupuesto de $ 2.301 millones, sobre unos gastos totales de $ 56.805 millones

Con el tiempo, el ítem en cuestión fue evolucionando hasta llegar a este 2017 con un crédito de $ 51.027 millones, enmarcados en desembolsos globales que superan los $ 2,4 billones.

Esta performance equivale a decir que la función Defensa se multiplicó por 22 en el período analizado, mientras que los gastos totales del Estado nacional crecieron unas 43 veces

En términos nominales, y más allá de la inflación del período, puede apreciarse que de 2003 a 2007 la partida de la función Defensa fue aumentando entre 300 y 600 millones de pesos por año.

Luego, los saltos en los presupuestos oscilaron entre los mil y los $ 2 mil millones hasta 2012 y, desde entonces, pasaron los $ 5 mil millones por ejercicio.

No obstante, y siempre en términos nominales, el incremento más importante se dio este año, en comparación a 2016, con un aumento que superó los 14 mil millones de pesos

 

 

Otra forma de medir la evolución de la función Defensa es comparándola con la de otros rubros del presupuesto, por ejemplo, los subsidios al transporte y la energía

Ambos objetivos están reunidos en la llamada finalidad Servicios Económicos. El ítem logró en 2003 tener una partida de $ 5.282 millones, mientras que en 2017 la cifra llegó a $ 339 mil millones. Esto significa que el monto creció 64 veces en comparación a la función Defensa que, como ya fue mencionado, se multiplicó por 22.

Siguiendo con Defensa, el 80% de sus gastos se destina a las remuneraciones, lo que equivale a decir que ocho de cada 10 pesos van al pago de sueldos de los cuadros militares. 

Asimismo, durante todo el período analizado el 97% del presupuesto de la función fue para gastos corrientes, mientras que el 3 por ciento restante se derivó a los desembolsos de capital.