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Publicado: 07-05-2014

El gobierno de Cristina Kirchner sigue creando empleo. El ministro de Trabajo, Carlos Tomada , anunció ayer con bombos y platillos que la administración pública nacional incorporará antes del 31 de diciembre próximo 7500 nuevos empleados públicos a la planta permanente, provenientes de la planta transitoria y de contratos temporarios, muchos de los cuales pertenecen ahora a los jóvenes de la agrupación La Cámpora.

Esos nuevos agentes, afines al kirchnerismo, obtendrán así estabilidad laboral y no podrán ser despedidos. Esto ocurre justo cuando faltan sólo 19 meses para que Cristina termine su mandato. Será parte de la herencia para el futuro presidente.

Los 7500 nuevos empleados se sumarán a la dotación de 376.145 cargos de planta permanente que acumuló el gobierno kirchnerista en la administración pública nacional en 11 años y cuya masa salarial prevista para 2014 ronda los 85.000 millones de pesos.

La novedad fue parte del convenio que la Presidenta cerró ayer en la Casa Rosada con el Frente de Gremios Estatales (FGE) tras las negociaciones paritarias por el aumento salarial de los empleados públicos, que se fijó en un 28,15% para 2014. Cristina Kirchner suele exhortar a los jefes sindicales que moderen sus pedidos de subas de sueldos en aras de preservar las fuentes de trabajo. Eso fue lo que hizo el titular de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN), Andrés Rodríguez, junto a los 16 gremios que integran el FGE: reclamaron y obtuvieron el "descongelamiento de 7500 vacantes en la administración pública central", que serán "cubiertas antes del 31 de diciembre" próximo. Tomada y Rodríguez hicieron el anuncio en la Casa Rosada.

El incremento salarial para los afiliados al FGE, del 28,15%, se dividirá en dos tramos acumulativos del 16,5% para junio, y otro 10% en agosto. Cristina Kirchner celebró el acuerdo al inaugurar luego una sede de Facebook. "Frente a todos los pronósticos apocalípticos que decían que no iba a haber paritarias, de que nadie cerraba, vamos por la undécima negociación paritaria", señaló.

La suba estuvo por debajo del 30%, como en el caso de construcción y metalúrgicos, entre otros. Es lo que pretende la Presidenta para procurar que los aumentos de salarios no repercutan dramáticamente sobre la inflación. Sin embargo, Cristina Kirchner aumentará el gasto público con nuevos empleados de planta, lo cual también presiona sobre la suba de precios vía emisión monetaria.

Según confiaron a LA NACION en la Casa Rosada, los 7500 nuevos agentes se agregarán al Sistema Nacional de Empleo Público (Sinep) y saldrán de los contratos temporarios actuales, cuya masa salarial presupuestada es de 10.000 millones de pesos en 2014. Son entre 30.000 y 40.000 contratos temporarios, pero el Gobierno no lo informa. En la actualidad, esos contratos pueden ser dados de baja sin indemnización.

Pero al incorporarlos a la planta permanente, se les dará estabilidad y no pueden ser despedidos. Se trata en su mayoría de empleados alineados políticamente con el gobierno de Cristina Kirchner, en su mayoría de La Cámpora, que serán efectivizados cuando falta un año y medio para terminar su mandato, en 2015.

Los 7500 nuevos empleados se agregarán a la planta permanente de 376.145 agentes públicos nacionales cuya masa salarial es de $ 85.000 millones, según informaron a LA NACION auditores de la Asociación del Personal de Organismos de Control (APOC), que dirige Hugo Quintana y que editan www.elauditor.info.

Andrés Rodríguez, de UPCN, dijo: "El acuerdo nos cierra a pesar de la inflación. Estamos en el mismo nivel que el sector privado. Además, no hubo cifras no remunerativas que puedan distorsionar las escalas salariales".

Presión de la CGT de Caló

La CGT oficialista, que encabeza Antonio Caló, se reunirá mañana con un propósito central: debatir cómo continuar la alianza con la Casa Rosada. Se convocó a un plenario en el que se definirán "el tono y qué tipo de relación" se mantendrá con el Gobierno, según graficó un jerárquico de la central obrera. Allí podrían pedir una mejora en el impuesto a las ganancias y elevar los topes de las asignaciones familiares.