El 18 de mayo se conmemora el Día Internacional de los Museos. Por esta razón, se realizaron actividades en la Ciudad de Buenos Aires y en el resto del país. Pero ¿son accesibles estas instituciones históricas y culturales?

En 2012, la Auditoria General de la Ciudad de Buenos Aires, recorrió los 14 museos de la Ciudad y encontró falencias en materia de accesibilidad. “Se verificó que en el 100 % de los casos no se cumple con la normativa por falta de equipamiento como rampas, cintas antideslizantes, señalética adecuada y barandas. También "se detectó la presencia de mobiliario obstaculizando la trayectoria de los medios exigidos de salida. Asimismo se constató la presencia de edificios con ascensores fuera de servicio”, expresa el informe.

El objeto de esta auditoría era observar el cumplimiento de la Ley 962 de accesibilidad, sancionada en 2002, que modificó el código de edificación de la Capital Federal para volverla más accesible.

Cuatro años después, el organismo de control porteño realizó un seguimiento y halló que no se tuvieron en cuenta las observaciones que oportunamente se hicieron. De hecho, el grado de avance satisfactorio fue solo del 15%. “Globalmente el estado edilicio de los museos requiere mayor mantenimiento y cuidado”, enuncia el texto de 2016.

En este último informe de seguimiento, el ente le hizo un llamado de atención a la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico para que tenga en cuenta a la Ley de Accesibilidad a la hora de la planificar actividades y reformas. Además, en el informe instó a “profundizar y apresurar las acciones destinadas a ajustar sus instalaciones a los requerimientos de la norma -ya citada- y arbitrar las medidas necesarias a fin de posibilitar el acceso de las personas con movilidad reducida a la totalidad de la oferta cultural que administran”.

En 2012, la AGCBA pidió apresurar las acciones que les permitan a las personas con movilidad reducida acceder a los museos.

Desde ElAuditor.info corroboramos que aun hoy, ocho años después del primer informe, estas instituciones no han realizado las adaptaciones necesarias para ser más accesibles y cumplir con la normativa. Solo un museo es casi en su totalidad accesible, es el de Arte Moderno, al cual solo le falta la señalización con caracteres braile. Este requerimiento falta en todos los museos de la Ciudad.

Los más inaccesibles son el Museo de la Ciudad, en la calle Defensa, y La Casa Isaaxc Fernandez Blanco, a cuadras del Congreso de la Nación. Esta última, la entrada tiene escalones sin salvar -por ejemplo con una rampa - y, adentro, las medidas de los pasillos son más angostas que lo recomendado. Para ingresar al primer piso, donde hay una muestra fotográfica, no hay elevadores y el ascensor no anda. El museo tampoco tiene baño adaptado.

Por su parte, el elevador para acceder al Museo de la Ciudad no anda. En su interior, las medidas no son las adecuadas para que una persona usuaria de silla de ruedas pueda circular libremente.

Ambas instituciones son Patrimonio Histórico, por lo que realizar las adaptaciones se vuelve más difícil.

El Museo de Arte Español Enrique Larreta, situado sobre la calle Juramento, invita a las personas en silla de ruedas a ingresar por el restaurante porque en su entrada hay escalones y el elevador no funciona.

 

Para entrar a la Casa Museo Carlos Gardel hay que sortear un escalón sin salvar.
Para entrar a la Casa Museo Carlos Gardel hay que sortear un escalón sin salvar.

 

Uno de los casos más paradójicos es el edificio de la ex Cervecería Munich, donde funciona la Dirección General de Museos, el ente encargado de llevar adelante las observaciones y recomendaciones realizadas por la AGCBA para cumplir con la ley. Este edificio tiene rampas y ascensor en funcionamiento pero el baño químico adaptado está afuera, por lo que, para ir al sanitario es necesario cruzar el parque, situación que los días de lluvia resulta bastante compleja.

Desde la organización Acceso Ya, en su último Rallydad de este año, denunciaron la falta de accesibilidad en la Escuela Museo, ubicada en Yerbal 2370, que cuenta con varios escalones en el ingreso y no posee baño adaptado. “A 25 años de la promulgación de la Ley 24.314; que reconoce el derecho de todos a contar con un entorno accesible, amigable e inclusivo; quedó claro que aún queda mucho por hacer en pos de lograr su ejercicio pleno”, expresó María Josefina Macías, coordinadora de la ONG, en comunicación con este medio.

A nivel nacional, la situación no es muy distinta. Por esta razón, en el marco del Plan Nacional de Discapacidad 2017-2019, el Ministerio de Cultura de la Nación presentó un proyecto para que los museos nacionales sean accesibles para personas con discapacidad.