El derrumbe de una parte de los techos de los consultorios externos del hospital Cecilia Grierson es una alarma, un llamado de atención, que no provocó más que daños materiales en un establecimiento que está en obra permanente hace 10 años.

Ocurrió cuando personal de la obra martilló una pared para tirarla abajo, pero al parecer el apuntalamiento no era el indicado. Como el consultorio está fuera de servicio, no hubo que lamentar víctimas.

El Grierson fue una promesa de campaña de Mauricio Macri en 2007, su primer año como Jefe de Gobierno porteño. La primera etapa de lo que debía ser un Centro de Alta Resolución se terminó en 2009.

En febrero de 2014, la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA), había recomendado “profundizar todas las acciones que permitan la incorporación del Centro a un sistema organizado de niveles de atención crecientes, teniendo en cuenta la particularidad de su entorno, es decir, el déficit educativo, sanitario y habitacional de los barrios de influencia”.

 

Aparentemente, el techo se derrumbó por un mal apuntalamiento durante la obra.
Aparentemente, el techo se derrumbó por un mal apuntalamiento durante la obra.

 

Aunque los trabajos se terminaron en 2009, hasta 2011, año que analizó la AGCBA, todavía “no tenía definido su rol en el sistema de salud”. En 2016, ya con Horacio Rodríguez Larreta ocupando el sillón de Bolívar 1, se inauguró la segunda etapa con una nueva guardia con unidad parar urgencias y áreas para clínica médica, pediatría, traumatología, psiquiatría, piscología, tocoginecología, obstetricia y farmacia.

El hospital está ubicado en Fernández de la Cruz al 4400, en el barrio de Lugano, en la Comuna 8. Si bien fue inaugurado como centro de salud, nunca funcionó de acuerdo a las expectativas que su anuncio había generado. De hecho, por ejemplo, en la guardia no hay internación.

Los vecinos de zona Sur, la más postergada de la Ciudad de Buenos Aires, no tienen grandes referencias a la hora de acceder al sistema público de salud. Los hospitales más cercanos que hay son el Santojanni, en Mataderos, y el Piñero, en Flores. Es decir, a unas 50 cuadras del Grierson.

En la comuna 8, las muertes prematuras alcanzan el 10,3%.

Según datos de la propia ministra de Salud porteña, Ana María Bou Pérez, durante la inauguración de la segunda etapa, este centro de salud cubriría cerca de “160.000 habitantes”. También debería brindar salud a los vecinos de la Villa 20, ubicada justo enfrente; a quienes viven en el Complejo Habitacional Lugano 1 y 2; los barrios Calaza, Villa Calacita, Barrio 3 y Nágera.

De acuerdo a un informe del Centro de Estudios de la Ciudad de la Facultad de Ciencias Sociales, basado en datos de 2017 del INDEC, el Sur metropolitano duplica en desocupados al Norte: un 16,9 % contra un 7 %. Además, mientras en los barrios con mejores condiciones socioeconómicas las muertes prematuras ocupan un 5,4 %, en el sur llega al 8,3 %

Pero la estadística es peor si se focaliza en las comunas 4 -La Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya- y 8 -Soldati, Villa Riachuelo y Lugano-, las zonas más humildes de la Ciudad, donde la tasa representa el 10,4 % y el 10,3 %, respectivamente.