"Que no se haya corregido más del 70% de las observaciones indica que no se valoró o no se le dio la importancia que merecía al informe previo" que realizó la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA) sobre la gestión del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

El análisis, que se hizo en 2017, tenía como objetivo "verificar la ejecución de las recomendaciones hechas por el organismo de control en otro informe que evaluó el 2012".

Para calificar el grado de avance, se utilizó una escala de tres niveles: satisfactorio, incipiente y no satisfactorio. En el 71% de los casos "el auditado no dio respuesta a las observaciones efectuadas", es decir, que a la auditoría no le fue suficiente el descargo.

En esta situación está "la falta de salidas de emergencias, particularmente en los sectores de internación y consultorios externos y la concentración de demanda en horario matutito por falta de oferta de diversas especialidades en el turno vespertino". En esta línea, Ortopedia y Traumatología "no tiene atención a la tarde pese a la elevada demanda".

En cuanto a infraestructura, "el 23% de las escaleras requiere mantenimiento y todas tienen la cinta antideslizante gastada". El 25% de los ascensores está en mantenimiento. En el área de Neurocirugía "se utiliza el mismo elevador para trasladar pacientes y residuos patogénicos". 

Continuando con las observaciones que no tuvieron una evolución está el hecho que "no se pudo recuperar, mediante la facturación a obras sociales, los gastos del 2012 para las prestaciones de tomografías computadas y resonancias magnéticas".

En Neurocirugía se utiliza el mismo elevador para trasladar pacientes y residuos patogénicos.

Un tema recurrente, que en el Hospital de Niños no presenta avance satisfactorio, es el déficit de personal de enfermería, especialmente en los servicios de seis horas". A ello se suma "un alto porcentaje de ausentismo  y de modificaciones en la composición de planta".

Sólo tuvieron un avance "satisfactorio" el 15% de los casos observados en 2012.

Entre los hechos que tuvieron un avance incipiente, es decir, "sobre los que se adoptaron decisiones en relación a las observaciones oportunamente formuladas" sobresale que "se verificaron diferencias en el control de stock de farmacia, lo que revela debilidades en el control" y "el prolongado tiempo de espera para una consulta ambulatoria en neurología".

Avances en las recomendaciones realizadas por la AGCBA en 2012.

Entre las observaciones que tuvieron un avance satisfactorio, que solo representan el 15% de los casos, se destaca "el hacinamiento de camas en los consultorios externos, la falta de espacio físico en toxicología, la necesidad de reemplazar equipos antiguos e incorporar algunos faltantes como incubadoras, medidor trascutáneo de bilirrubina y ecógrafo".