El proyecto nacional Funciones Esenciales y Programas de Salud Pública (FESP) tiene como objetivo asegurar la cobertura universal de un conjunto de programas fundamentales de la salud. Dentro de estas actividades, se encuentran las distintas campañas de vacunación. Al respecto, la Auditoría General de la Nación (AGN) observó bajos niveles de cumplimiento de las metas propuestas y controles insuficientes.

El FESP recibió una financiación externa de U$S 220.000.000 del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), a ser desembolsados entre 2007 y 2011. Su meta principal se basa en “reducir la exposición de la población a los principales factores de riesgo asociados con la salud, mejorar el ambiente regulatorio e incrementar la cobertura de los Programas Priorizados de Salud (campañas de vacunación que incluyen, BCG, SABIN, DTP, Hepatitis B, etc.; control de Chagas; control del Dengue; control de Tuberculosis, “Sangre Segura”; “HIV”, “Salud sexual y procreación responsable”, etc.)”.

Para cumplir con esos objetivos, cada una de las 20 provincias adheridas al programa firmó un “compromiso de gestión anual”, en el que se detallan las acciones, metas e indicadores pertinentes. A través de esta herramienta, el FESP puede monitorear las tareas acordadas.

El informe aprobado el año pasado, sobre datos del período 2007-2009, señaló que Neuquén y Buenos Aires fueron las dos provincias con menor nivel de cumplimiento general (15%). Además, la Auditoría detectó que hubo un grupo de siete territorios con valores de entre 15 y 32%. Las que mejor desempeño tuvieron fueron San Luis con un 53% y Mendoza con 50%, lo que evidencia que aún las que mayor porcentaje alcanzaron, no llegaron a cumplir con la mitad de lo previsto.

El organismo de control analizó, además, el compromiso asumido por las provincias para la vacunación de niños de entre 6 y 11 (SABIN, Triple viral y Hepatitis B, entre otras). Del examen surge que Corrientes y La Rioja no alcanzaron las metas previstas para ninguno de los tres años analizados, su nivel de cumplimiento fue del “0%”. Asimismo, hubo nueve jurisdicciones “con menos del 40% de cumplimiento: Buenos Aires (33%), Catamarca (20%), Chubut (33%), Entre Ríos (13%), Formosa (20%); Jujuy (27%), Neuquén (13%); Río Negro (20%) y Santiago del Estero (27%).

Para llevar a cabo las campañas se compraron con fondos del programa vacunas por U$S 55 millones a la Organización Panamericana de Salud (OPS). En relación a la compra, la AGN dijo que “no puede afirmar si al momento de distribuirse entre las provincias, hayan tenido una vigencia aceptable antes de su vencimiento”. Esto se debe a que “el programa no suministró la información suficiente con la que debió haber realizado el seguimiento y control de las compras financiadas con fondos del préstamo”.

El informe también sostiene que la Auditoría no recibió “los números de lotes de cada vacuna con sus respectivas fechas de vencimiento, las fechas de embarque y la llegada al país”.

Según el órgano de control, “los protocolos de auditoría que implementó el programa para evaluar el cumplimiento de la Actividades de Salud Pública resultan insuficientes para registrar y controlar las vacunas aplicadas”. Incluso, no existe un registro único para todo el país que contenga todos los datos de vacunación a nivel nacional.

Además, la Auditoría agregó que “en ningún momento se planificó un sistema de información que permita conocer, trimestral o anualmente el total de ‘Actividades de Salud Pública’ que ejecuta cada provincia.