En la localidad de Pizcuno, la vivienda más cercana a la escuela se encuentra a unas tres horas caminando entre montañas. A ese establecimiento educativo concurren de lunes a viernes 21 alumnos que reciben allí desayuno, almuerzo, merienda y cena. La Auditoría General Salta destacó, tanto sobre éste colegio como sobre otros cinco de la provincia, “el cumplimiento satisfactorio de los fondos destinados a Comedores Escolares”, pese al sinfín de dificultades con las que se encuentran los docentes a la hora de llevar a cabo los objetivos.

Salta suscribió en 2010 al Plan Nacional de Seguridad Alimentaria que tiene como finalidad “financiar las acciones tendientes a garantizar la seguridad alimentaria de personas en condiciones de vulnerabilidad social que asisten a comedores escolares”, priorizando a las que se encuentran en una situación socioeconómica, geográfica y alimentariamente “más débil”. Es el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación quien gira el refuerzo presupuestario.

Para el período analizado, el año 2010, “los fondos nacionales -el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación gira el refuerzo presupuestario- financiaron el funcionamiento de 370 establecimientos educativos de la provincia a las que asisten 28.800 niños” en diferentes modalidades (nivel inicial, EGB, Polimodal, modalidad albergues comunes o permanentes, etc.). “Éste aporte -asegura la Auditoría- complementa los recursos ya asignados” por el Estado provincial.

Las escuelas sobres las que se realizó el análisis “están ubicadas en el Departamento de Los Andes” y “se encuentran enclavadas en plena precordillera, carentes de transporte público y servicios básicos”. En el informe se detalla que para acceder a los establecimientos educativos “hay que andar por rutas que en algunas épocas del año se tornan intransitables, pese a que cuentan con mantenimiento constante.” El trabajo de auditoría señala que ésta situación, “dificulta el traslado de los docentes y el abastecimiento regular de los comedores”. Por ejemplo, “por las distancias entre los parajes, el costo de los fletes incide directamente en el precio de compra de los productos incrementándolos notoriamente”.

El organismo de control salteño fue testigo de que en este riguroso territorio, donde más del 40% de la población tiene sus necesidades básicas insatisfechas, condiciones climáticas extremas y graves problemas de accesibilidad, “el Plan Provincial de Nutrición escolar tuvo un cumplimiento satisfactorio en cuanto a la recepción, distribución y posterior trasferencia a los establecimientos educativos de los fondos destinados a Comedores Escolares dispuestos por el Estado nacional”.

Respecto a la evaluación del alcance de los objetivos sociales, los auditores de Salta indicaron que “se cumple satisfactoriamente habiendo constatado que llega de manera real a los niños y adolescentes destinatarios finales de la prestación”.

En las seis escuelas analizadas, la Auditoría mantuvo la misma observación: “La elaboración de alimentos cumple con los lineamientos de higiene y manipulación”. También coincidió en que “el Director –de cada establecimiento- destina un espacio adecuado que reúne las condiciones de seguridad, higiene, ventilación y humedad adecuada según lo establecido por el Ministerio de Educación de la Provincia”.

¿Cómo son las escuelas?

En la escuela Nº 4332 de Pocitos “la directora es el único personal docente, cuando se ausenta para efectuar tramites que le exigen las normas vigentes, debe cerrar la escuela y ese día no dictar clases, lo que desencadena en el cierre del comedor escolar”. Situada a 110 kilómetros de San Antonio de los Cobres, se accede al lugar “mediante camino de ripio”. El colegio es de adobe revocado y techo de chapa con cielorraso. A este establecimiento concurren 15 niños (uno va a jardín de infantes), que viven en los alrededores de la escuela y reciben desayuno y almuerzo.

La unidad educativa Nº 5025 está ubicada en San Antonio de los Cobres, a 164 Kilómetros de la ciudad de Salta y a una altitud de casi 3650 metros sobre el nivel del mar (msnm). Las casas “son de adobe con techo de paja y barro. La gran amplitud térmica brinda de noche temperaturas que varían de 0 a -3 grados y de día pueden alcanzar los 42”. Allí asisten 50 alumnos que reciben las cuatro comidas.

La Escuela Nº 4565, ubicado en Santa Rosa de los Pastores Grandes, “está construida con piedra volcánica, cuenta con mejoras realizada con materia tradicional y techo de chapa con cielorraso”. Allí asisten 37 alumnos, 9 alumnos en jardín y 25 albergados.

También fueron visitados por el equipo de auditoría la Escuela Nº 4600 y el centro educativo Nº 4622, ubicados a 4000 y 3525 msnm respectivamente. A estos establecimientos solo se puede acceder mediante un camino de ripio. A la primera concurren 83 alumnos, mientras que a la segunda acceden 48 (cinco están en jardín de infantes).

En el informe aprobado este año se explica que “el Plan asigna mensualmente las partidas presupuestarias a cada Unidad Educativa calculadas en base a la matrícula escolar, el número de días hábiles del mes correspondiente y la modalidad de funcionamiento (jornada simple con refrigerio, jornada simple con almuerzo o jornada completa). Cada escuela tiene asignada una Caja de Ahorro a la que se le transfieren los fondos para el comedor. El Director del establecimiento es el responsable de la extracción, gestión y rendición de fondos”.

Sólo dos observaciones fueron realizadas por la Auditoría. La primera es que “los directores de las escuelas no presentan en los plazos establecidos sus rendiciones de cuentas debido a las distancias, características geográficas donde se encuentran los establecimientos, la falta de transporte urbano y la complejidad de las rutas y los accesos a los parajes”. En relación, el ente salteño recomendó “que el Ministerio de Educación provincial desarrolle un procedimiento que permita unas mayor practicidad a la hora de hacer de los trámites”.

Por otro lado, se señaló que “al no contar con tarjetas de débito bancarias, los Directores escolares retiran todo el dinero –del Plan- en la capital, con los riesgos inherentes a esta situación”. Al respecto, los auditores recomendaron “que el Ministerio de Educación genere las acciones necesarias para brindar mayor seguridad en el traslado y retiro de fondos, adoptando, por ejemplo, la modalidad de tarjetas de débito y aprovechando que en San Antonio de los Cobres hay un cajero automático”.