Un informe de la ASAP dice que la cartera sanitaria ejecutó en un trimestre el 8,7% de su presupuesto anual sin contar sueldos. Varios programas de otros Ministerios están subejecutados, como la seguridad en las escuelas, la ampliación del subte o la ayuda a las villas. En cambio, el mantenimiento de la vía pública fue una de las iniciativas con mayor actividad. Los últimos datos oficiales sobre ejecución presupuestaria publicados en el sitio web del Gobierno porteño corresponden al tercer trimestre de 2008.

 


Según un trabajo de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires ejecutó durante el primer trimestre de 2009 sólo el 0,1% de su partida destinada al programa “infraestructura y equipamiento”.

Esta iniciativa contaba al momento del informe con un crédito vigente de $ 156,1 millones. De ese total, $ 150 millones correspondían a la autorización de endeudamiento para que la Ciudad compre los equipos hospitalarios necesarios, mediante una licitación que finalmente “fue desestimada por el Poder Ejecutivo”, puntualiza la ASAP.

Si bien la cartera sanitaria es una de las jurisdicciones porteñas con mayor ejecución en el período enero-marzo, $ 662,3 millones sobre un presupuesto anual de $ 3.291 millones (20,1%), la Asociación señala que sin contar el rubro sueldos, Salud devengó el 8,7% del total de su partida. Con ese margen de acción, hubo otro programa que también fue subejecutado: se trata de las “acciones en salud de coordinación centralizada”, que en tres meses devengó el 4,5% de su crédito disponible.

La ASAP tomó como ejecuciones “bajas” aquellas que no superaran el 10% del presupuesto de los Ministerios. Es que el lapso bajo análisis equivale al 25% del tiempo transcurrido en el año, y la Asociación considera que una ejecución “adecuada” debería ubicarse entre el 20% y el 23% de las partidas vigentes de cada jurisdicción. Además, evaluó los programas que contaran con montos mayores a los $ 5 millones.

Con esos parámetros, el informe sostiene que varias carteras tienen sus presupuestos subejecutados, al igual que muchos de sus programas.

Es el caso del Ministerio de Desarrollo Urbano, el área con la ejecución más baja del Estado porteño: sólo devengó $ 25,4 millones de un presupuesto de $ 1.030 millones, es decir, un 2,5%. En la cartera hay diez programas subejecutados, entre los que se destacan “expansión y ampliación de la red de subterráneos”, que ejecutó el 0,3% de su partida; “obras de arquitectura”, 0,6%; “recuperación de La Ribera”, 1,2%; y “desarrollo de la infraestructura de la red pluvial”, con 1,9% de su presupuesto devengado.

Otra jurisdicción que no llegó al 10% de ejecución de su presupuesto fue la Jefatura de Gobierno, que contaba con un crédito vigente –al momento del informe de ASAP- de $ 833 millones, de los que devengó $ 60 millones, un 7,2%. Bajo esa órbita funciona el Ente Regulador de los Servicios Públicos, que “no presenta ejecución”, dice la Asociación, al igual que los programas “vivienda porteña”, “regularización dominial”, “mejor vivir”, y “viviendas colectivas con ahorro previo”.

El 55,7% del presupuesto de la Jefatura de Gobierno corresponde al Instituto de la Vivienda (IVC), un organismo que tiene un crédito vigente de $ 463,9 millones y que hasta marzo devengó $ 14,6 millones, el 3,2%. Según el trabajo, el Instituto “no ingresa sus operaciones al sistema informático del Gobierno de la Ciudad en tiempo real”. Por eso, la ASAP concluyó que “buena parte de la subejecución” que registra la jurisdicción se explica por “problemas de información".

El resto de los Ministerios registran ejecuciones presupuestarias que oscilan entre el 11%, como Justicia y Seguridad, y el 22%, donde se ubica Ambiente y Espacio Público. En el medio quedan Cultura (12,5%), Desarrollo Social (12,6%), Defensoría del Pueblo (13,3%), Desarrollo Económico (15%), Sindicatura General de la Ciudad (17%), Tribunal Superior de Justicia (19,9%), y la Legislatura porteña (21,7%), entre otras áreas.

No obstante, la ASAP resaltó que aunque estas jurisdicciones se ajusten -o no- a los porcentajes de ejecución adecuados, son sus programas, es decir, las acciones que llevan adelante, los que presentan los indicadores de subejecución más pronunciados.

La Jefatura de Gabinete, por ejemplo, tiene dos programas que registran una ejecución del 0%: “mantenimiento barrial”, y “fortalecimiento de la descentralización”.

El programa “asistencia a los sin techo”, del Ministerio de Justicia y Seguridad, ejecutó en el primer trimestre el 8,5% de su presupuesto. Y en la cartera de Desarrollo Económico, la “intervención social en villas de emergencia”, presenta una ejecución del 0,7% de su partida, pese a contar con un crédito vigente de $ 36 millones.

Hay, en tanto, un organismo que funciona dentro del Ministerio de Hacienda, el Instituto de Juegos y Apuestas, que directamente no informa ejecución.

Haciendo escuela. El Ministerio de Educación porteño es el mejor ejemplo de una ejecución presupuestaria que pese a estar cerca de lo “adecuado” ($ 766 millones en un trimestre sobre $ 4.100 para todo el año, el 18,6%), tiene programas que registran porcentajes devengados “muy bajos”. “Infraestructura y mantenimiento”, por ejemplo, disponía de $ 300 millones y devengó el 3,7%; “sistemas y proyectos de informatización”, ejecutó el 3,4%; “equipamiento y mobiliario”, el 2,1%, y en la “mitigación de riesgos y ley de seguridad en escuelas”, la ejecución fue del 0%.

Por el lado de los programas con mayor ejecución de su presupuesto, la ASAP destacó el “mantenimiento de la vía pública”, del Ministerio de Ambiente y Espacio Público, con el 31,5% de su partida devengada; la “actividad artística cultural en el espacio público y extranjero”, correspondiente a la cartera de Cultura, con un 40,9%; y las “actividades comunes a la Subsecretaría de Inclusión Escolar y Conducción Pedagógica”, del Ministerio de Educación, con su presupuesto ejecutado en un 58,6%.

Sumando todas las jurisdicciones del Estado porteño, en el primer trimestre del año se ejecutaron $ 2.564 millones sobre un presupuesto vigente hasta marzo de $ 16.756 millones, un 15,3%. Si bien el informe de la ASAP comenta que “es habitual que el porcentaje de ejecución –del período analizado- esté por debajo del 25%, por el tiempo que demoran en ponerse en marcha los distintos procesos licitatorios”, también añade que, en la comparación interanual, el monto devengado en 2009 es menor al que se registró en el ejercicio pasado, justamente el primer año de la actual administración, que en ese entonces justificó la baja ejecución de su gasto en el “movimiento institucional” que suponía el cambio de autoridades.

Estos son los datos más actuales con los que se cuenta, porque en el sitio web del Gobierno porteño la última información publicada sobre ejecución presupuestaria corresponde al tercer trimestre de 2008.