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El Gobierno anunció ayer que firmó el borrador de un acuerdo con Qatargas para la compra de 5 millones de toneladas anuales de gas licuado (GNL), durante 20 años. El acuerdo se hizo en forma directa, sin licitación. E implicará un desembolso de al menos 40.000 millones de dólares que pagarán las próximas cinco administraciones.

En abril, Clarín adelantó esta negociación. Se basa en un convenio sellado en enero entre la estatal ENARSA y Qatargas en el marco de la visita de la presidenta Cristina Kirchner a ese país asiático.

Ayer Qatargas, emitió un comunicado anunciando “la firma de un Borrador de Acuerdo para el suministro a largo plazo de gas natural licuado a Energía Argentina Sociedad Anónima (ENARSA), empresa argentina de petróleo y gas”. El acuerdo, señalaron, será a partir de 2014 y por 20 años . E implicará la provisión de 5 millones de toneladas de GNL anuales, equivalentes al 16% del consumo total de gas natural actual en el país.

El comunicado no explicitó el precio al que se pagará el GNL. Sin embargo, en ENARSA aseguraron que “será el mismo valor que pagan hoy los japoneses ; Qatargas tiene una fórmula propia para calcular el valor del gas, basada en el precio del petróleo Brent. En total, deben ser algo más de US$ 2.000 millones anuales”.

Según estimaciones privadas, sin embargo, el desembolso podría ser el doble.

Fuentes ligadas a la negociación aseguraron a Clarín que el monto en juego eran en verdad US$ 4.000 millones al año. Para uno de los técnicos que más conoce el tema, “se superarán los US$ 50.000 millones”.

“Lo importante es qu e nos garantizamos el abastecimiento de gas” , dijeron en ENARSA, cuando se preguntó por qué no se hizo una licitación por el contrato.

En abril pasado, cuando Clarín publicó que estas negociaciones estaban en marcha y que Qatar presionaba para definir ya el precio, ENARSA sacó un comunicado intentando desmentir esa información . Curiosamente, no se refirió al contrato con Qatar. Desmintió sí que “ no se haya realizado una licitación para el abastecimiento correspondiente al año 2011 para las plantas regasificadoras de GNL”, y recordó que para las compras del gas licuado de este año se recibieron ofertas de “Repsol, Gas Natural, Marubeni, Mitsubishi, Morgan Stanley, Excelerate y E-Cros World.” Ahora, en cambio, la compra se hace sin pasar por esa misma licitación previa que entonces la compañía destacó.

Entre los técnicos del sector energético ayer había alboroto respecto a este contrato. “Es una locura hacer una compra así sin licitación ”, señaló un técnico privado. “Están comprando con el precio atado al Brent, que es lo que más ha subido últimament e”, agregó un petrolero. “Es un mal momento para contratos de largo plazo, porque los precios están muy altos”, añadió un ex secretario de Energía.

Quienes negocian este contrato, en cambio, destacan un tema: “el precio que se pagará incluirá un ahorro del 20% sobre lo que costaría la misma energía si se usaran combustibles líquidos ”.

El contrato con Qatar tiene un condimento adicional. Ese país una barcos clase Q, que por su tamaño no pueden entrar en las plantas regasificadoras que tiene el país, la de Bahía Blanca y la de Escobar, que la Presidenta inauguró días atrás. Por eso habrá que construir un puerto especial para esos buques; sería en el golfo San Matías, en Río Negro. Costará unos US$ 300 millones. Y también está incluida en el contrato directo cuyo borrador se firmó ayer.