Según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para el 2030 va a escasear el agua para el 47% de la población mundial. El acceso a este recurso fundamental para la vida será un problema si no tomamos conciencia acerca de su uso y gestión. En el Día Nacional del Agua, ¿qué pasa en nuestro país?

En Argentina, el Acuífero Guaraní ocupa 70.000 km2 de nuestro territorio. Es uno de los más grandes del mundo y podría abastecer de agua a toda la población por 200 años. Además, nuestro país es de los 15 que, a nivel mundial, tienen superficie cubierta de hielo, por lo que posee una de las principales reservas estratégicas de agua dulce del mundo.

Sin embargo, la distribución y gestión del recurso no es de las más eficientes: el 10% de los hogares no están conectados a la red pública de agua corriente y el 29% carece de conexión a cloacas (INDEC 2019). “El panorama del acceso al agua potable es grave, sobre todo el norte. Hoy vemos lo que pasa en Salta pero hay otros lugares con esos mismos problemas. Las poblaciones rurales y barrios populares son los que peor están porque sus acceso es a fuentes naturales, comunales o conexiones informales”, explicó Manuel Saurí de Agua Segura en dialogo con este medio.

Para el 2030 va a escasear el agua para el 47% de la población mundial, según la ONU

“Creemos que estos problemas se solucionan con alternativas que no impliquen inversiones caras o lentas”, agregó Saurí. Agua Segura es un emprendimiento social que nació en 2015 por un médico que encontró una tecnología de filtración, que funciona sin energía ni tratamiento químico o físico. “Trabajamos desde la innovación para prevenir antes que curar”, remarcó.

En la Ciudad de Buenos Aires el 15% de la población no accede al servicio de agua potable. En los barrios populares la conexión llega a la periferia, haciendo que tengan que puedan obtener el servicio de manera no oficial, según datos de la Cátedra de Ingeniería Comunitaria de Facultad de Ingeniería (UBA).

 

Quienes no acceden formalmente al agua recurren a conexiones informales en las que la calidad y la presión no son controladas.
Quienes no acceden formalmente al agua recurren a conexiones informales en las que la calidad y la presión no son controladas.

“El tema del agua en la Ciudad es crítico. Quienes no acceden de formalmente, recurren a conexiones informales, en las que la calidad y la presión no son controladas por ningún organismo del gobierno. Por lo tanto, hay una restricción a este recurso considerado un Derecho Humano”, expresó María Eva Koutsovitis, coordinadora de la Cátedra.

Los lugares con carencias de servicio de agua potable son los más afectados por el dengue. “Esto es un determinante sanitario importante a tener en cuenta. Cuando nosotros superponemos el mapa vemos que coinciden los focos de dengue con las comunas en donde hay un alto porcentaje de habitantes sin acceso al servicio de agua y saneamiento”, resaltó Koutsovitis. Las comunas más afectadas son la 4, 7 y 8. 

Los barrios con carencias de servicio de agua potable son los más afectados por el dengue

“Hace más de 10 años que relevamos la situación sanitaria en los barrios y en algunas casas no hay canillas. ¿Cómo se va a llevar a cabo la higiene personal en una ciudad donde uno de cada siete porteños no acceden al agua o lo hacen de manera restringida y a nivel nacional esa realidad se extiende a cuatro millones de personas?”, reflexionó Koutsovitis.

Pero hay esperanzas. “Si bien la situación en Argentina y Latinoamérica es urgente, hay muchas soluciones. Es necesario pensar de una manera innovadora. Seguir invirtiendo en cloacas, agua de red, proteger los caudales actuales, las vertientes, filtrar el agua, reutilizarla, recolectar la lluvia para riego, pero sobre todo entender que tenemos que trabajar pensando que eso un recurso finito, que por suerte abunda pero que hay que gestionarlo con más eficiencia”, añadió Saurí.

Según el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cada vecino consume alrededor de 600 litros de agua a diario, 12 veces más que lo recomendado por la ONU que estiman 50 litros por día por ciudadano. Solo para limpiar veredas los consorcios destinan 24.581.250 litros diarios, sin cumplir con la Ley 3684/10. Este exceso genera un faltante en otros casos. Desde 1970 se estableció el 31 de marzo como el Día Nacional del Agua para tomar conciencia. 50 años después tal vez sea momento de comenzar a cuidar este recurso fundamental para el futuro de todos.