Según la AGN, las clínicas habilitadas por la CNRT para hacer los exámenes psicofísicos a los choferes “no cumplen con las pautas establecidas” y los test son “incompletos”. Paralelamente, la Comisión sólo controló tres de las 32 prestadoras médicas que preveía auditar en 2005, algo más del 9 por ciento. Sin embargo las acciones sumarias que surgen de las irregularidades detectadas no se inician, dice la AGN, “antes de los 148 días hábiles promedio”, tiempo en el que los infractores “puedan seguir prestando servicio médico”. Además, el trabajo de las clínicas puede ser chequeado por la CNRT mediante “recontroles psicofísicos” sobre aquellos conductores que lograron la aprobación de las prestadoras. Pero si bien en el año del informe la Comisión había planificado 200 recontroles, la AGN comprobó que no se realizó ninguno.

La CNRT también puede examinar a los choferes en “sitios de concentración de transporte”, como terminales de ómnibus y cabeceras de líneas. Sin embargo, el organismo de control detectó que en 2005 se hicieron cuatro de los cinco operativos previstos en terminales, y sólo 12 de los 20 planificados para cabeceras, el 60 por ciento. Por otra parte, en ese período se auditaron 15 de las 135 líneas urbanas, el 11 por ciento. Al margen de esos datos, únicamente la mitad de estas operaciones fueron realizadas en la fecha prevista.

Los exámenes psicofísicos y de idoneidad son requisitos necesarios para que los choferes consigan la licencia nacional habilitante que les permita conducir vehículos de transporte de pasajeros en el territorio nacional. Según la AGN, la CNRT controló sólo “el 1,57 % del universo de licencias entregadas en 2005”.