La Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) es una cooperativa que inició su actividad en 2011, en el cordón hortícola de la ciudad de La Plata. Allí más de 20 mil familias, ubicadas en 21 provincias del país, se dedican a la producción de frutas y verduras sin agrotóxicos. 

Según el último censo nacional agropecuario, publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC), 1 de cada 50 establecimientos rurales en el país realiza producción de alimentos orgánicos. De las 250.881 explotaciones rurales relevadas, 2.544 afirmaron practicar agricultura orgánica, 409 agricultura biodinámica y 2.324 agroecología.

La producción agroecológica está en todo el país. Además, existe un sistema de colonias en el que las personas no solamente elaboran alimentos sino que tienen un sistema de planificación distinto, trabajan comunitariamente la tierra, construyen sus viviendas, sin alquilar parcelas para el cultivo.

La contaminación producida por el agro convencional

El modelo agroindustrial nacional consiste, en gran parte, en semillas modificadas genéticamente que mejoran el rendimiento, el uso de agroquímicos para evitar plagas y maximizar la producción para exportar. Este proceso trae consecuencias no solo ambientales, sino también en la salud de las personas que viven en los alrededores y en la población que consume químicos en los alimentos.  

"Más del 60% de las frutas y verduras que llegan al Mercado Central contienen pesticidas, herbicidas y fungicidas en niveles no permitidos"

Según el informe publicado del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), más del 60% de las frutas y verduras que llegan al Mercado Central contienen pesticidas, herbicidas y fungicidas en niveles no permitidos. Entre 2011-2016 los controles realizados por el organismo sobre frutas, hortalizas, verduras, cereales y oleaginosas detectaron 82 agroquímicos en 38 de los alimentos controlados. De estos productos, un 55% son sustancias no autorizadas.

Laura Gaspar, delegada de Unión de Trabajadores de la Tierra remarcó a El Auditor.info la importancia de visibilizar que el uso de agrotóxicos es uno de los factores principales involucrados en el cambio climático, la pérdida de las especies, de nutrientes y salud en los suelos, en los humanos y en todos los que consumimos ese tipo de producción.

En Argentina, el 36% del suelo sufre procesos de erosión, lo que representa casi 100 millones de hectáreas distribuidas en diferentes áreas agrícolas del país. Los causantes son el monocultivo, el desmonte, el sobrepastoreo y los cambios de uso de suelo, provocados por la reducción de superficies de monte nativo a causa de la expansión agropecuaria transgénica. 

El modelo sin agrotóxicos

La UTT trabaja con un sistema de producción de procesos naturales que responde a las necesidades locales de alimentación humana y con metas globales de la humanidad: no genera contaminación, no agota los suelos, favorece la biodiversidad, ayuda a mitigar y adaptarse al cambio climático.

"“La producción en las colonias son alimentos naturales sustentables, producidos con bioinsumos naturales que no afectan al ambiente"

“La producción en las colonias son alimentos naturales sustentables, producidos con bioinsumos naturales que no afectan al ambiente, sino que lo benefician y lo ayudan a que esté nutrido y bien diversificado”, destacó la delegada de UTT.

Las colonias activas son siete en total. Dentro de la provincia de Buenos Aires hay cinco, situadas entre Cañuelas, Luján, San Vicente y dos que están en construcción en Tapalqué y Castelli. Las otras dos están ubicadas en Gualeguaychú, Entre Ríos y Puerto Piray, Misiones.