Según un informe de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA), durante 2008 no se ejecutó el 91,5% de las obras consideradas de máxima prioridad en las escuelas públicas porteñas. El trabajo indica que hubo 95 refacciones de esa categoría previstas para el ejercicio, de las cuales sólo se realizaron ocho.

En comparación con años anteriores, el organismo de control señaló que en 2006 no se ejecutó el 71,9% de las obras de prioridad 1 (105 de 146); mientras que en 2007 el porcentaje ascendió al 76,5% (88 de 115).

Asimismo, la Auditoría detectó que “no se llevaron a cabo el 39,6% de las obras previstas en el plan plurianual de inversiones correspondiente a los ejercicios 2008-2010”.

La dependencia del Gobierno porteño encargada de ejecutar las obras es la Dirección de Infraestructura, Mantenimiento y Equipamiento del Ministerio de Educación.

Con respecto a las refacciones que sí se realizaron, la AGCBA verificó “atrasos significativos” en el 77% de los establecimientos analizados.

Por ejemplo, en la Escuela Media N°2 se preveían 240 días de trabajo y, hasta la rescisión del contrato, llevaban 596 días de demora. Lo mismo ocurrió en la Técnica N°6 Fernando Fader, donde estimaban que la obra duraría 540 días y el contrato se rescindió 171 días después de la fecha límite

En el caso de las obras terminadas con acta de recepción provisoria, la Auditoría porteña contabilizó tardanzas de 220 días en la Escuela N°24 Maipú, y de 369 días en el Observatorio de Derechos Humanos.

Cuando la AGCBA visitó el Polo Educativo Saavedra, hacía 1.270 días (casi tres años y medio) que se ejecutaban refacciones que debieron durar 540 días. Y en la Escuela N° 18 Alberto La Roque, habían calculado que la obra demoraría sólo un año, pero al momento de la inspección del organismo de control llevaban 1.215 días de trabajo.

La Auditoría añade que tanto en estas dos escuelas, como en otros casos, la Dirección de Infraestructura debió aplicar sanciones por los “incumplimientos en los plazos de obra”, pero no lo hizo. Así, además del Polo Educativo Saavedra y la N°18, también hubo demoras que no fueron penalizadas en la Técnica N°31 (350 días) o en la N°11 Manuela Pedraza (106 días), entre otras –ver cuadro-.

Deficiencias

El organismo de control analizó 16 obras realizadas entre 2007 y 2008, y detectó “deficiencias” en el 75% de los casos.

En la Media N°2, los auditores encontraron “cables a la vista, balcones sin vallados, techos sin impermeabilizar, contrapisos sin terminar, maderas sueltas y un mal mantenimiento de limpieza que afecta a los usuarios”. Además, al establecimiento asisten “alumnos discapacitados que no pueden acceder a la totalidad del edificio, ya que los medios de elevación previstos se (encontraban) en segunda etapa de ejecución”, al momento de la inspección.

Por otro lado, la cooperadora de la Técnica N°6 debió alquilar baños químicos porque ningún ítem del pliego de obra preveía la incorporación de sanitarios provisorios para que la escuela funcionara con normalidad mientras se realizaban las refacciones.

La Escuela N°18, en tanto, se abastece de luz mediante una “conexión provisoria de un corralón lindero”, dice la AGCBA, porque el medidor principal de electricidad no fue conectado. Además, los caloventores del comedor nunca pudieron ser utilizados por “deficiencias en su funcionamiento”, hay filtraciones de agua, el ascensor no está en uso por “falta de mantenimiento”, y el establecimiento “no cuenta con fondos” para ponerlo en marcha. Hay más: los auditores encontraron que “varias de las luminarias de los pizarrones fueron colocadas en forma irregular, alumbrando hacia los alumnos y no al pizarrón, como se debiera”.

En el Observatorio de Derechos Humanos, según el organismo de control, se registraron “filtraciones en distintos sectores; las cámaras de inspección de los desagües de los sanitarios se tapan habitualmente porque se encuentran invadidas por raíces de los árboles de la calle; y, cuando se abre la llave de gas y entra en funcionamiento la válvula centrífuga del artefacto cocina –sic-, genera ruidos molestos, en especial, al vecino lindero –sic-”.

El informe de la Auditoría fue aprobado este año sobre datos del período 2007-2008. Ya en ese momento, los técnicos notaron que los ventiladores de la Escuela N°11 estaban mal amurados, “no daban seguridad”, y por eso pidieron que se “coloquen lingas para prevenir posibles caídas, lo cual sucedió en un aula, con alumnos”.

Subejecución

La AGCBA añadió que durante 2008 se comprobó una subejecución de $ 60.620.219,50 del presupuesto destinado a las refacciones en los colegios. La cifra representa el 34,97% del crédito vigente a diciembre de ese año.

En el ejercicio anterior, en tanto, la subejecución ascendió a $ 11.068.995, el 10% del presupuesto para obras.