Pese a que el PAMI suspendió la internación de afiliados en distintos geriátricos del interior del país por falencias que podían ocasionar daños a los pacientes, varios beneficiarios, que estaban alojados con anterioridad, no pudieron ser trasladados a otros centros. La Auditoría General de la Nación (AGN) observó “falencias que comprometían la seguridad de los residentes” en estos establecimientos.

 

El informe del organismo de control agrega que según las Unidades de Gestión Local de PAMI, no se reubicaba a los jubilados porque “no existían efectores en la zona que brindaran este tipo de prestación”, y que a su vez, “las evacuaciones fueron escasas” porque el traslado podría “generar una situación de vulnerabilidad y riesgo de deterioro en la salud”.

 

De hecho, la Auditoría detalló que un geriátrico de la provincia de San Juan contaba hasta 2008 con 25 beneficiarios de la obra social, pese a que había sido “suspendido” por el mismo Instituto en 2006 por falencias en la planta física que “involucraban la seguridad de los residentes y de las áreas de atención médica, nutrición y enfermería”.

 

El informe, aprobado este año sobre datos del período enero de 2007-marzo de 2008, sostiene que “existía una lista de espera de aproximadamente 1.800 afiliados, que representa casi el 10% del total de las internaciones geriátricas” existentes.

 

Incluso, durante el período analizado, “el Instituto se desvinculó de 23 establecimientos que ofrecían al menos 943 camas”. Por su parte, PAMI considera que las bajas fueron producto de “acciones inherentes a los resultados de controles institucionales”. No obstante, la Auditoría afirma que la oferta del PAMI “no logró captar el interés de (nuevos) geriátricos” para satisfacer la demanda.

 

Por último, y en cuanto a los controles realizados por la obra social, la AGN indicó que de 457 geriátricos que albergan a 14.500 afiliados, “en 265 no se realizó ningún control sobre su planta física” por parte de las Unidades de Gestión Local. Igualmente, de un total de 334 establecimientos con modalidad Residencia para Adultos Mayores (RAM) y Residencia para Adultos Mayores con Asistencia Psicogeriátrica (RAMP), cerca del 69% no presentó evaluaciones cada seis meses y en 49 lugares “no se efectuó ninguna evaluación”.