El proyecto de Presupuesto 2021, que ya tiene media sanción de Diputados y que ayer logró dictamen en el Senado, prevé que de cada $ 100 que ejecute el Estado el año que viene, 19 sean para políticas de género

El dato se desprende de un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) que analizó el texto original en función de las “políticas transversales”, es decir, aquellas que tienen el mismo objetivo y son ejecutadas por varias jurisdicciones

En ese sentido, el relevamiento concluyó que el tema géneros es una “prioridad” para la Administración y que se “instala como uno de los ejes centrales en la agenda pública”.    

Tanto es así que, según el área parlamentaria, en 2021 habrá 53 acciones programáticas, vinculadas a salud reproductiva, sensibilización sobre violencia de género y capacitación, entre otras, y que serán ejecutadas por 22 organismos públicos. 

En total, la partida para estas iniciativas asciende a $ 1.593.028 millones, es decir, casi $ 1,6 billón, lo que representa el 19% de los gastos totales de la Nación, previstos en $ 8,4 billones.

Así, para el año que viene se advierte un incremento del 1,4% en la participación de las políticas de género dentro de los desembolsos globales proyectados por el Estado. Al mismo tiempo, puede observarse que el presupuesto asignado para 2021 es un 3,6% menor al de este ejercicio en términos reales, es decir, contemplando la inflación. 

En rigor, este fenómeno de aumento nominal y retroceso real también afecta a los gastos totales y no está exento del impacto provocado por la pandemia (ver La emergencia que subió el piso).

El destino de los fondos

La Oficina de Presupuesto del Congreso detalló que los fondos para políticas de género tienen cuatro destinos definidos, tres de los cuales muestran incrementos tanto nominales como reales en comparación al año en curso. 

Por ejemplo, el mayor aumento se advierte en el ítem Violencia de Género, con un crecimiento real del 618%. Semejante evolución “se explica fundamentalmente por la creación del programa Acompañar, en el ámbito del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad”, añade la OPC. 

La nueva iniciativa, que para 2021 prevé un crédito de casi $ 4.500 millones, “tiene por objeto proporcionar asistencia monetaria y acompañamiento integral a mujeres y personas LGBTI+ que se encuentren atravesando situaciones de riesgo”, agregó la investigación.

Le sigue el ítem Salud Sexual y Reproductiva, que recibirá en términos reales casi un 130% más de presupuesto que en 2020. Esos $ 6.178 millones serán distribuidos en actividades como acciones de perinatología y prevención del embarazo adolescente, todas del Ministerio de Salud.

La misma cartera ejecutará la iniciativa de identidad de género, que prevé otorgar 280 tratamientos con hormonas en función de la Ley 26.743.

También el ítem Sensibilización, Visibilización y Capacitación en Género, tendrá un incremento presupuestario, en relación a este año, del 43,9% en términos reales

Son unos $ 1.296 millones que se destinarán al programa Acciones de Formación, Investigación y Políticas Culturales para la Igualdad, ejecutado actualmente en el ámbito del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad.

El Ministerio  

Según la Oficina Parlamentaria, “en el análisis de la política transversal de igualdad de géneros merecen especial atención las acciones desarrolladas bajo la órbita del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, en virtud de los importantes cambios evidenciados en la estructura programática de este organismo entre los años 2020 y 2021”.

Sede del Ministerio de las Mujeres, en el barrio porteño de San Telmo
Sede del Ministerio de las Mujeres, en el barrio porteño de San Telmo

Es más, la investigación consideró que la comparación entre este año y el que viene muestra una “jerarquización de las políticas públicas orientadas a la igualdad de géneros, que se refleja en un aumento de los créditos asignados para todas las actividades presupuestarias” del Ministerio en cuestión.

La emergencia que subió el piso

Más allá de este desagregado, la OPC reveló que el 99% de los fondos para políticas de género se destinan al ítem Ingresos

Se trata de una dimensión que contiene las prestaciones previsionales otorgadas en el marco de moratorias y las llamadas transferencias monetarias directas, como las asignaciones por hijo y embarazo, las pensiones no contributivas para madres de siete o más hijos e hijas, la tarjeta alimentaria, y hasta iniciativas como la Ley Brisa, que contempla la reparación económica para niñas, niños y adolescentes hijos de víctimas de femicidio.

Ahora bien, este cuarto ítem es el único dentro de la política de género que registra el ya mencionado fenómeno de incremento nominal y retracción real. 

Sobre esto, el área parlamentaria explicó que “la mayoría de las prestaciones (del ítem Ingresos) evidenció durante 2020 incrementos presupuestarios en función de las medidas económicas adoptadas por la pandemia de covid-19, situación que incide en las variaciones interanuales expuestas al elevar la base de comparación”.